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" Una segunda máscara ”
... Vivir con una dejadez inmensa y orgullosa; ...siempre más allá. Tener y no tener a voluntad nuestros afectos.., ...nuestros pro y contras..., condescender con ellos, por horas... Montarnos sobre ellos como sobre caballos, a menudo, como sobre asnos. Hay que saber aprovechar, en efecto,... tanto su estupidez,... como su fuego. Reservarnos nuestras trescientas razones delanteras. También las gafas negras... pues hay casos en los que a nadie le es lícito mirarnos a los ojos y menos aún a nuestros “fondos”. Y elegir como compañía ese vicio granuja y jovial.. La Cortesía. Y permanecer dueños de nuestras cuatro virtudes: el valor, la lucidez, la simpatía,.. y el siléncio. Pues el siléncio , es en nosotros una virtud..., en cuanto constituye una inclinación y un impulso sublime a la limpieza, los cuales adivinan que en el contacto entre hombre y hombre , “en sociedad” , las cosas tienen que ocurrir de una manera inevitablemente sucia. Toda comunidad nos hace de alguna manera, en algún lugar, ...alguna vez - “vulgares”... ¿Y ahora?... Ay, siempre únicamente aquello que está a punto de marchitarse ... ...y que comienza a perder su perfume... Hay siempre únicamente tempestades, que se alejan y se disipan, y amarillos sentimientos tardíos. Hay siempre únicamente pájaros cansados de volar que se extraviaron en su vuelo, y que ahora se dejan atrapar con la mano.... .. con nuestra mano. Nosotros eternizamos aquello que no puede ya vivir.. .. y volar mucho tiempo, Unicamente cosas cansadas .. y reblandecidas.. ..
Y sólo para pintar vuestra tarde...
Oh pensamientos míos escritos y pintados, tengo yo colores... .. muchos colores.. .. muchas multicolores delicadezas y cincuenta amarillos y grises y verdes y rojos,... .....pero nadie me adivina a base de esto. ¿Qué aspecto ofrecían ustedes en vuestras mañanas? .. ustedes chispas y prodigios repentinos de mi soledad... ..Ustedes, ....mis viejos y amados pensamientos perversos...?
*Marea
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