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Me, mi, conmigo.
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| La Orco. Auténtica, genuina, refrescante. Rechace imitaciones.
-- Domingo, 24 de Agosto de 2003 a las 15:17.
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¡Que carácter! Esto me pasa por tirarle los tejos a un Gablin con mala baba. Pinchando la "d" se despejarán mis dudas... Aquí La llamando a El, me gusta suponer, repito, prefiero mantener la duda. ¿Me recibes? Cambio. Vale, no me perteneces, es lo que pasa con las personas, que suelen ser algo disitnto de los objetos. Yo tampoco pertenezco a nadie, vaya cosa, la esclavitud está más o menos erradicada. Que utilice el posesivo no te convierte en algo de mi propiedad, la palabra no hace a la realidad ¿no serás como los de esas tribus que creen que una foto roba el alma?. Todavía no tengo esa clase de poderes, pero no pierdo la esperanza. Si, lo que tú digas, estooo... lo que usted, señor diga (que finos estos franceses, si ya lo dice el refranero patrio "Donde hay confianza da asco"), nada de tuteos. Tú pide por esa boquita, mi Gablincito, digooo... ¡Señor, si, señor! Las muestras afectuosas están prohibidas en "nuestras conversaciones". Jo, oiga, me ha emocionao, considerar conversaciones esta sarta de esputos sin profundidad (y discutible ingenio) que soltamos para ver lo que contesta el otro. Si va ser que me guarda un rinconcito de su corazón de mal bicho...
 
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