|
|
|
.85.56.0.224 |
|
|
Me anarroseó de mi Journal en plena despedida Buffyniana.
Empezaré a parecer el típico descentrado que solo escribe cosas positivas sobre diversos aspectos, pero es que Joss Whedon se merece casi todo lo bueno que se pueda decir de él.
a) Buffy The Vampire Slayer la serie nace en respuesta a una asquerosa película del mismo nombre llena de actorcillos de Beverly Hills 90210 y estupideces varias.
b) La serie empieza flojísima, como un subproducto facilón para adolescentes resacosos, pero algo va creciendo sin darnos mucha cuenta. Como una red en la que los personajes evolucionan, y todo se vuelve ambiguo y complejo, lenta, lentamente. Por otro lado los guiños frikis a los fanáticos del cine o literatura fantástica se multiplican por temporada.
c) Sobre la tercera temporada ya te das cuenta de que realmente este bastardo quiere contarte algo. Escogidos diálogos ya hablan sobre el proceso de madurez, la soledad existencial, los diferentes niveles de conformismo de las personas, las tentaciones, las responsabilidades... A la vez que el tono se vuelve menos cartoon y episodios como Hush llegan a dar verdadero miedo.
d) Y así hasta el final, cuando Whedon levanta la sábana para que veas lo alejado de los tópicos que están cada uno de los personajes, y las ideas que ha estado cociendo de fondo durante toda la serie. Acabando como no podía ser de otra forma, con una gran explosión y una pregunta lanzada a la toma de decisiones individuales y a la imaginación.
Pues eso, que un aplauso para el amigo Whedon, que supo sacar de una película cutre y absurda siete temporadas de serie, y el bello concepto de la fuerza que reside en la mujer esperando ser despertada.
* Además de que como director además de guionista nos ha regalado episodios magníficos como Hush, The Body, Once More with Feeling (bajaos este por la mula si queréis ver los acentos originales en estupendas canciones) y el de hoy, Chosen.
Si se confirma en la adaptación de Wonder Woman que prepara, saldremos ganando todos.
Por otro lado, La Guerra de los Mundos es una lástima. Genial película de desastres con unos 15 últimos minutos (desde el corre-que-te-pillo con el sensor en el sótano) que rozan la lamentabilidad mas absoluta. Una lástima.
Amytiville, La Morada del Miedo, empieza molando bastante, algunos sustos incluidos que hacen saltar al mas preparado de la sala. Y una complicidad director-espectador que te hace sentir en una atracción de feria. Pero poco a poco vienen los tópicos, el rumbo perdido, los convencionalismos, y el efectismo barato que tan bien resulta, y así, claro, es difícil.
See ya, Lonesome Vampires!
|
|
|