Contest of Champions archivo 103.
Ultimo mensaje guardado el 30 de Diciembre de 2006

Dejàn Worbbitt -- Sabado, 30 de Diciembre de 2006 a las 20:17.
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"Lamiendo Heridas"; 3 de 4

Mazmorras de AT

Una capucha negra en la cabeza. El frio de no tener mas ropa que sus pantalones y una camisa de tirantes. El olor de unas heridas que comenzaban a oler a putrefacto. Las manos atadas con una presilla. Si pudiera llevar la cuenta de los días que llevaba allí sabría que llevaba dos días sin comer y sin beber. Dos días de dolor que le habían parecido una eternidad. Ahora estaban trasladándole a algún sitio y nisiquiera sabía donde estaba. Por lo que él sabía, podían estar conduciéndole a su cadalso. El sonido de una puerta. Sea lo que sea ya había llegado. Una bota golpeó su espalda y Worbbitt cayó al suelo. Su jadeo entrecortado delataba lo desesperado que estaba. Existe un castigo peor que estar privado del uso de prácticamente todos tus sentidos y es saber que a tu vida se le ha puesto fecha de caducidad y no saber cuando se producirá el golpe.

Alguien quitó el pasamontañas al ex-detective y la luz penetró por sus pupilas como dolorosas agujas clavándose en su retina. Cuando alquien le quitó el esparadrapo de su boca de un fuerte tirón, Worbbitt lanzó un grito de dolor.

- ¿Qué haces aquí?

El detective respiró profundamente. Sus ojos aun tardaron unos segundos en adaptarse a la luz y reconocer a la figura que tenía ante si.

- Te he hecho una pregunta, ¿Qué haces aquí?
- ¿Qué qué ahgo aquí? Joder, ¿que haces aquí tú?

Sentado frent a él. Vistiendo un pijama blanco similar al de los sanatorios, Frank Alonzo, alias The Stranger, contemplaba a Worbbitt como si fuese un pecado venido para atormentarle.

- Me han retirado de la operación. Según ellos ya no estoy en mis cabales.
- Si, claro... Fui policia, Stranger, si queriais intimidarme un poco más no teníais que montar este num...
- Tienes suerte de estar vivo.
- Oh, gracias, recuerdame que os lo agradezca.
- Worbbitt, esto no es un alambicado juego para amedrentarte ni una retorcida charada. Zemo está ahora al mando. Mi estado ha sido declarado como insostenible y él tiene todo el control del operativo. Ten por seguro que si Zemo te ha capturado ha sido para matarte.
- Vaya, que interés por su parte. ¿Se puede saber a que se debe tal honor?
- ¿Cómo diablos puedes vivir siendo tan desaprensivo, Worbbitt? El padre de Zemo pertenecía a mi unidad. Tres años para retirarse. Cuando nos vendiste, no solo conseguiste que el clan en el que estabamos infiltrados lo matasen, si no que arrastraste su nombre hasta el fango. Su familia no tardó en ir detrás de él, Zemo no pudo ingresar en el cuerpo, su hermano se voló la tapa de los sesos cuando lo echaron, los bienes y los ingresos les fueron congelados, nadie quería acoger a una familia que había sido marcada a los dos lados de la ley. Su hermana comenzó a andar con compañías poco recomendables para conseguir algo de pasta y él a realizar trabajos de poca monta para mantener a su madre. Cuando lo encontré estaba a un paso de caer en el mundo del crimen más bajo, de convertirse en él típico idiota que los grandes jefes utilizan como chivo espiatorio. Entonces le encontré yo... le encontré y le ofrecí un nuevo rumbo a su vida que el aceptó con la esperanza de que algún día estaría cara a cara contigo. Quiero que lo tengas muy claro, detective, tu cuello es hoy en día un insulto para mucha gente y si no te voló la cabeza la otra vez fue por que yo se lo impedí.
- ...
- Esto nos lleva a una nueva premisa: No estás muerto. Y lo que es más inquietante, no te están torturando horriblemente, lo que significa que algo grave está sucediendo en Villajoyosa y que la potestad de Zemo en la ciudad ha pasado a un segundo plano.
- Vamos Strang... ambos sabemos que si no me han matado es porque aun soy una pieza valiosa en el tablero.
- Je. Sigues sin enterarte de una mierda, Worbbitt, otro de los significados de que estés aquí es que tu equipo probablemente ya este muerto ya y AT se disponga a dar el golpe definitivo contra el alcalde.
- D-de que... Eso es imposible... La base secreta sobre la que te informaba...
- ¿Aquel tugurio donde manteníais al capuyo de Mathew? ¿El que usabais como tapadera? ¿Dónde reteníais a Raúl antes de que escapase? Worb, sabiamos perfectamente que la información que nos entregabais sobre ese sitio era falsa, que en realidad accedíais a la red de tuneles de Villajoyosa. Llevamos planeando vuestra "desinfección" desde antes de que comenzarais a tramar contra el alcalde. No te quepa duda de que Zemo debe haber autorizado luz verde desde que te capturó.
- Mierda... ¡Mierda! ¡Mierda, joder! -Worbbitt comenzó a frotar sus manos contra la pared con la esperanza de soltarse- Tienes que ayudarme a salir de aqui, Frank, tienes que ayudarme...
- Ya no hay solución, Worbbitt.
- Mierda, Frank, mi esposa esta allí. Mi hija. He hecho venir a Lobeznosa desde el puto fin del mundo... ¡No puedes dejar que mueran por mi culpa!
- Vamos Dejàn, no nos insultes a ambos con ese numerito, ambos sabemos que ellas no te importan una mierda.
- ¡Frank por el amor de dios! ¡tienes que ayudarme! Por lo más sagrado, te lo ruego... ¡quitame esta mierda de las manos y escparemos de aquí entre los dos!
- No podría aunque quisiera, Worbbitt, me han retirado todos los objetos punzantes de la habitación. Ellos creían que intentaría hacerme daño.
- ,,, -Worbbitt dejó de agitarse quedándose mirando a Stranger fijamente- ¿Q-qué? ¿Por qué pensaban eso?

Stranger se puso en pie abriéndose la blusa de su pijama.

- Dios santo... ¿por qué te has hecho eso?
- El símbolo de AT. Todo lo que juré defender durante toda mi vida y en lo que he creido fielmente durante años. Él me dijo que lo usarían contra mi, que lo que más he amado se convertiría en el instrumento de mi destrucción... tuve que quitarmelo. Él me lo dijo...
- ¿De quién demonios hablas?
- De Jack Ryder. Nuestro compañero de celda.
- ¿Qué? Stranger, aquí no hay...
- Mis disculpas -Worbbitt se volvió sobresaltado al fondo de la habitación al oir aquella voz- Si no me he presentado antes es porque prefiero permanecer en la sombra hasta el momento oportuno. Encantado de conocerle, mi nombre es Jack Ryder.
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"Lamiendo Heridas"; 4 de 4

Catacumbas de Villajoyosa

Aquel complejo entramado de túneles bajo la ciudad llevaba allí desde tiempos anteriores al uso del hierro. Tan amplio que sus secretos aun no habían sido descubiertos. Actualmente, uno de sus tramos servía de covijo y lugar de trabajo para aquellos que habían decidido alzarse contra el alcalde Atonman. En una de sus salas principales, un hombre peligroso, forjado en la senda de las armas, cargaba seis balas en un revolver de siete mientras sus compañeros le miraban silenciosamente.

- No te lo voy a poner sencillo, gordo -Dario Luna apoyó el revolver sobre la cabeza de Griffith- He oido que eres un puto crack silvando, así que te voy a dar una oportunidad para salir con vida de aquí. Mi colega Edith va a leerme un pasaje que ha encontrado en un libro muuy interesante que guardabaís aquí abajo. Tú, para hacerlo mas íntimo y ameno, nos tararearas una bonita canción acorde a lo que ella lee. Si lo hace bien, podras salir de aquí cagando lecher, pero si en algún momento alguno de nosotros se aburre o desafinas. Ya sabes...

Griffith miró alrededor. A parte de una docena de miembros de AT, junto a él permanecían Gloria y la hija y la esposa de Worbbitt. Las tres atadas a una silla y aterradas al igual que él. Pero lo que realmente le preocupaba era el resto de sus compañeros. Tirados en el suelo con sendas balas en la cabeza.

- P-por f-f-f-favor...
- Edith, empieza.

La miembro de AT comenzó a leer unos versos que hablaban sobre rituales paganos y el fin de toda la existencia mientras el rechoncho mensajero silvaba como podía la canción de "La Profecía". De repente, la garganta le tembló y la bala de Darío le atravesó la cabeza como un melón. El silencio se hizo hasta entre los propios miembros de AT.

- ¿A quién le toca ahora?
- Escucha por el amor de dios... -Carmen no podía dejar de llorar mientras el mercenario se aproximaba a su hija- le estoy diciendo que no sabemos nada de esto, de verdad, no sabemos nada de dioses muertos, ni de prisiones, ni de nada de lo que nos están contando, escúcheme por favor... nosotras solo estamos aquí por mi marido, no sabemos nada de lo que están preguntando... por el amor de dios, dejennos marchar...

Darío no le hizo caso alguno aproximándose a la hija de Worbbitt mientras sonreía apoyándole la pistola en la cabeza mientras la cría lloraba desconsoladamente.

- Veamos que sabes hacer tu, pequeña.
- ¡Nooo! ¡Déjala! ¡Déjala por favor! ¡Te lo estoy diciendo! ¡No sabemos nada de lo que nos estás preguntando, nada!
- Entonces no me servís.
- ¡Por favor! ¡Haré lo que me pidas, pero no le hagas daño! ¡Te lo ruego!

Bruscamente, Dario apartó la pistola de la nilña para golpear salvajemente la cara de Gloria con ella. La rubita cayó al suelo escupiendo sangre a borbotones mientras Darío se ensañaba con ella machacándola a patadas.

- ¿Te lo has pensado mejor, zorra?
- >>puff<< ¡Qué te jodan, cerdo!

La siguiente patada fue tan fuerte que le rompió tres costillas, una de las cuales se asomó a través de su camiseta.

- ¿Te gusta guarra? ¿Lo estás disfrutando?

Los alaridos de la chica retumbaban por las paredes de la habitación.

- Aaaaaaahhhh... aahhh...D-d-de todas formas... de todas formas pensaba quitarmelas, cerdo grasiento...

Luna disparó contra las tripas de la muchacha sin remordimiento alguno.

- Traed la rata.
- Dario, creo que nos estamos escediendo, quizás sea verdad que no saben nada de El Primigeneo. Deberíamos...
- ¡Traed la puta rata!

Los de AT obedecieron a regañadientes trayéndole una rata de alcantarilla metida en una jaula y una madeja de hilo de sutura.

- Eres una zorra muy linda, preciosa, tanto que te voy a enseñar un truquito que aprendí de un amigo en Chile. Mira bien a este lindo bichito porque os vais a conocer muyy bien. Va a llegar hasta lo más íntimo de tí desde la primera cita...
- Señor, creo que la chica está inconsciente.
- ¿Y eso que coño importa?
- Que estamos aquí para obtener información y acabar con los Anti-Atons, no para satisfacer tu sadismo

Darío obedeció a su compañera y, colocándose el cuello de la camisa como si allí no hubiera pasado nada, se acercó a la pequeña Ariadna poniéndole el brazo elrededor del cuello.

- Esto lo deja todo entre nosotros tres -Luna giñó un ojo a Carmen consiguiendo solo que esta llorase aun más- Decís que no sabéis de donde han sacado esta información ni como pensaban usarla. Está bien -Luna acarició la cara de la chiquilla con el dorso de su mano- os creo. Lo que ahora quiero es que tu mamaíta me diga donde está Arkón, aunque si tampoco lo sabe, no te preocupes pequeña, no voy a hacerte ningún daño, tan solo vamos a divertirnos un rato tu y yo, ¿Vale?
- Luna...
- Esta bien... -El mercenario se levantó mientras masajeaba los hombros de la niña- Te escucho.
- A-arkón salió con el otro chico... el negro, Santos... poco después de que supiesemos la desaparición de mi marido, aun no han vuelto y no se donde están, solo que iban a reunirse con alguien...

Ariadna lanzó un grito mientras Luna le apretaba los hombros con fuerza.

- Es todo lo que se, de verdad, no se nada más, por dios santo, nunca me he preocupado de lo que se dedicaba mi marido y no iba a empezar ahora, por favor, no tengo motivos para mentirte... ¡Te lo juro! Worbbitt no ha traido más que mierda a nuestra vida, si no le dejaba era por el dinero, si no ya habría abandonado a ese hijo de puta hace mucho. Te lo ruego, dejala en paz, dejala en paz y hare cualquier cosa que me pidas...

Luna dejó a la niña para marchar reunirse con sus compañeros de AT. Uno de ellos empezó a discutir con él acaloradamente sobre algo de que "no estaban allí por diversión" a lo que Darío Luna respondió con un "tengo tiempo mientrás vosotros acabais de inspeccionar sus cosas"

- Mamá...
- <<Todo va a salir bien, mi niña, mamá no va a permitir que te hagan daño>>
- ¿Dónde está papá?
- <<Papá no va a volver mi cielo, nunca tendremos que preocuparnos más porque ese bastardo nos meta en algo como esto. No voy a dejar que sufrais más por su culpa>>

Los miembros de AT abandonaron la sala y, tras cerrar la puerta, Darío Luna se acercó a Carmen sonriendo mientras se quitaba la chaqueta.

- <<Ahora solo te pido una cosa mi cielo, veas lo que veas... no hagas nada, no digas nada. No le hagas fijarse en tí>>
- <<Mamá...>>
- <<Por favor, mi cielo, hazme caso, pronto estaremos a salvo>>

- Bien, bien. ¿A caso creías que iba a hacer algo con la mocosa quemada de tu hija teniendo a una mujer como tú aquí?

_______________

Muelles de Villajoyosa

Man-Seo recibió un generoso incentivo por haber llevado a su pasaje hasta la ciudad sin incidentes. Mientrás sus clientes, unos supuestos traficantes de armas kazakos, marchaban en dirección a las limusinas que les esperaban abajo, el contrabandista chino hizo varias reverencias en muestra de su gratitud.

- Bienvenido, señor.
- Villajoyosa... el mero aire de esta ciudad ya me repugna.
- AT Maestro...
- Llámame por mi nombre, hermano, nuestra organización tiene enemigos por todas partes.
- Doctor Banner... Zemo le está esperando ansioso en nuestros cuarteles.
- No lo dudo, hemos esperado este momento desde hace más tiempo del que podemos recordar -Banner volvió la vista al barco, desde donde estaban descargando un enorme porte cubierto por una lona- Digale al hermano que enseguida estaremos allí y solucionaremos el asunto de Stranger. Quiero felicitarle en persona por como ha llevado los ataques contra los enemigos de la pureza. Muy pronto, Atonman y todos los que extienden el crimen en esta nueva Babilonia serán purgados. El día de su celebración del hedonismo y la lascivia será el día de su purificación.

Continuará...
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Bueno, por si alguien entra esta semana y tiene interes en leer lo publicado en el Contest War el orden de lectura es el siguiente:

- En primer lugar: "Lealtades: Poker al descubierto" 3 capitulos, Por The Creeperillas, donde empiezan a vislumbrarse las intenciones del loco amarillo y cual será su papel en la guerra

- Después: "Asalto a las Torres Arkham" 3 capitulos, por Worbbitt, en la que Jack Ryder y los suyos, tras tiempo maquinando, entran en la guerra de forma definitiva.

- Una vez leidos estos: "Caludia ya no vive aquí" 3 capítulos, por Worbbitt, donde se produce un esperado regreso a Villajoyosa

- Y finalmente por el momento: "La Insoportable Levedad de Sandra" 7 capitulos, por Worbbitt, donde se explora la relación de la asesina con el alcalde y se produce un nuevo ataque aun mas mortifero contra Aton y los suyos.

PD: Proximamente la siguiente historia, nos acercamos a la conclusion
Dejàn Worbbitt -- Viernes, 29 de Diciembre de 2006 a las 17:34.
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"La Insoportable Levedad de Sandra"; 1 de 7

El cuchitril de Conter.

Por alguna extraña razón, aquel era una de los pocas si no la única residencia de los miembros del Contest que no había volado por los aires con el asunto de los patos. Puede que fuese porque cuando aquello tuvo lugar, Conter aun no era miembro, o puede que fuese porque entre aquel desorden, el pato-bomba no hubiese podido llegar a encontrar cometido.

Tumbado en el sofá mientrás roía un trozo de pizza endurecido, Conter solo apartaba la vista de sus teleseries para echar un vistazo cada diez minutos al piloto de su contestador automático.

- <<No van a llamarte>>
- No, tío, soy parte de esto, mi participación es fundamental en la cosa esta.
- <<Han pasado de tí. No van a llamarte>>

Conter se reincorporó en el sofá quedándose con la vista al suelo.

- ¿Y qué se supone que voy a hacer al respecto?
- <<Tu obligacion, Conter, cumplir el cometido por el que estamos aquí. Vamos a salvar el Contest>>

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Otro lugar

Sata miró por los ventanales del elegante ático de la zona residencial. Desde allí, la gente de la ciudad parecían diminutas hormigas laboriosas de camino a sus tristes empleos. Una puerta a sus espaldas se abrió, y la chica dejó correr las cortinas de suave terciopelo por su mano para volverse hacia su visita.

- Llegas temprano.
- Tenía que verte.

Mientras la chica se sentaba comodamente en su sillón de cuero negro cruzando sus piernas vestidas en medias de seda negra, su visitante arrojó su maletín y su chaqueta sobre el sofá al paso que caminaba hacia ella desabrochándose la corbata. La asesina sonrió antes de apartar la mirada hacia otro lado mientras daba un trago de su copa de ron miel con lima y jugueteaba con las perlas de su collar. Mirando su reflejo en los espejos de la estantería mientras aquellas fuertes manos se paseaban desde su cuello a su cabello, viendose a si misma vestida con aquel elegante traje de Jean Paul Gaultier y en manos de aquel poderoso hombre al que amaba, Sata se sintió protegida por primera vez en muchos años.

- Aton...

Las manos de su amante descendieron por sus brazos recorriendo su cuerpo como si estuviese escrito en braile. Inclinándose contra su cuerpo mientras se dejaba guiar por sus sentidos, Sata acarició el rostro de su alcalde en un intentó de asegurarse de que aquello estaba sucediendo de verdad. De repente, Atonman empujó el respaldo del sillón con gran fuerza y Sata quedo frente a frente con el que la contratase por sus dotes para la traición. Recostándose en el asiento sin apartar la vista de él, Sata lo vio acercarse tanto que no había forma alguna de escapar de él. Rendida y jadeante como una presa herida, lo único que podía hacer era mirar los ojos deseosos del semi-dios.

- Por favor, no... -Desde su posición, el alcalde parecía mucho más grande de lo que le había parecido en la vida.
- Sabes que lo deseas.

Los labios de los amantes se fundieron en un único beso. Sata sentía como su cuerpo se veía inundado por el deseo, de como la pasión fluía de uno a otro y el tiempo parecía detenerse. De como de repente hacía un terrible calor en la habitación. Demasiado calor. Los ojos de Aton empezaron a brillar con el resplandor de mil soles, el terror se apoderó de la chica mientras, desesperadamente, intentaba apartarse de su amante. Demasiado calor. Sata comenzó a gritar mientras su piel ardía y su carne se consumía por las llamas. Cuando Atonman se dió cuenta de los gritos de su amante, lo único que quedanba de ella eran cenizas. El semi-dios se alzó desnudo en una habitación cubierta de llamas, una sonrisa maquiavélica se dibujo en su rostro y entonces...

- ¡Dios!

Sata se levantó en su cama envuelta en sudor.

- <<Una pesadilla... solo ha sido una maldita pesadilla>>
Dejàn Worbbitt -- Viernes, 29 de Diciembre de 2006 a las 17:33.
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"La Insoportable Levedad de Sandra"; 2 de 7

A la mañana siguiente.

Pabellón Antares. Desde la práctica destrucción de la alcaldía, aquel centro en el que se preparaban los cuerpos que formaban parte del pequeño ejercito del alcalde se había convertido en una improvisada base. En la que era su mayor sala de entranamiento, Sata, la guardaespaldas personal del señor de toda Villajoyosa, golpeaba un saco de boxeo obstinadamente. Apenas había conseguido conciliar el sueño aquella noche. Tampoco la anterior. Ni la de antes. Ninguna desde que diera rienda suelta a su deseo y le confesase sus sentimientos a su señor. Sata se detuvo medio segundo para continuar dándole golpes al saco. Demasiado lenta. Sabía lo que significaban esos sentimientos. Demasiado lenta. Lo mucho que perjudicaban a sus habilidades. Muy lenta. La forma en la que Atonman respondería a ellos. Demasiado lenta.

- Vaya, vaya, parece que alguien se ha levantado con mal pie de la cama. Deja de ensañarte con el saco cariño, el no fue el que casi mata a tu protegido.

Sata detuvo su ejercicio para localizar la fuente de aquellas palabras. Los Kinders. Vestidos con ajustados chandals de chaperos de tres al cuarto, el nuevo grupo de guardaespas superhumanos que había contratado Aton apestaban a camorra por los cuatro costados. Si no era ya bastante vergonzoso que hubiese contratado a un comando para ayudarla en sus tareas, Sata tenía que aguantar las contínuas burlas y provocaciones de aquella pandilla de capullos hipertrofiados.

- He venido a descargar adrenalina, no a buscar pelea. Coge una máquina o dejame en paz, Sacudidor.
- Pero lo tuyo es algo que se puede hacer en compañía, querida Sata.

Mientras Sacudidor continuaba sacando pecho frente a ella como un gallo arrogante, el resto de los Kinders se posicionaron al rededor de la chica. Aquello era como volver al jodido patio del colegio. Sata volvió a la vista a las cristaleras desde las que Atonman controlaba aquella enorme sala. La silueta del alcalde parecía más un espectro que otra cosa.

- Mirala, mirándo a su papaito en busca de ayuda ¿No os parece tierna?
- Para nada.
- Me temo que Atonman esta demasiado ocupado ahora mismo con ese esnifa-coca de Yoda como para que puedas correr a su regazo, pequeña niña.
- Si estáis buscando pelea os aseguro que...

Mientras sujetaba el saco, Sacudidor acercó su cara a la de la asesina tanto que esta casi podía palpar sus caries. No había duda de que la estaba retando. Sata hacía lo posible por contenerse, si aun no había matado a aquel capullo era por su perfecto autocontrol y porque... que diablos, estaba en una situación de desventaja.

- <<Que quede entre nosotros cariño, ¿dónde estabas cuando intentaron matar a tu jefe?>>
- ¿Y dónde estabais vosotros?
- Salvando vidas en el atentado del puente y protegiendo a los invitados al Festival de Cine Porno y Erótico, como se nos dijo -Increpo Torbellino- Cosa que tu no puedes decir.
- ¿Por qué no habláis claro de una jodida vez?
- ¿Quieres que seamos claros? -Sacudidor pasó su mano por el cabello de Sata, esta intentó apartarla, pero su brazo era duro como una roca- Los seremos. ¿Qué progresos has hecho en la investigación sobre el responsable de las explosiones, dulce niña?
- ...
- Ninguno - condenó Estocada.
- Y sin embargo cuando parece que la identidad del responasable parece a resolverse, un ataque a gran escala termina con él y arrasa su base ¿no te parece demasiada casualidad?

Sata sontinuaba en silencio, inmóvil como una estatua y de una mirada que, de haber matado, sería un arma de destrucción masiva.

- ¿Por qué no nos acompañas al despacho de tu querido jefe? Ya sabes, ese para el que trabajas como puta. Ups, perdona... -el resto de los Kinders empezaron a reirse con sorna- Sabes que quise decir como guardaespaldas. ¿Por qué no nos acompañas al despacho de Atonman y entre todos le contamos tu pequeño secreto? ¿El de quien es el poya-ligera que se tiró a la guarra sifilica de tu madre y para quien estás trabajando en realidad?
- Sacudidor... -Sata esvozó una sonrisa mientras los Kinders la contemplaban en silencio- Si tenías ganas de morir ten por seguro que...
- Je. ¿Qué me aseguras qué, niñita? ¿Se te ha comido la lengua el gato?
- ¡Al suelo!

Antes de que Sata concluyese su aviso, el techo y las cristaleras del gimnasio estallaron en mil pedazos atravesadas por un centenar de proyectiles. Mientras la astillas, la carne y en general, los trozos de todo lo que arrasaban a su paso saltaban por todos lados, la explosión de un misil sacudio uno de los pilares maestros. Sorprendidos prácticamente en bragas, Sata y todos los que había allí empezaron a buscar inútilmente algun lugar donde refugiarse mientras parte del techo se caía sobre sus cabezas.

Un segundo misil furstró la huida de Sata lanzándola por los aires. Resistiendo al dolor y el aturdimiento como podía, la asesina se puso en pie en mitad de aquel mar de balas para encontrarse junto a ella los trozos de Imán. Torbellino y Sonotone alzaron el vuelo y, después de que el segundo abriese un boquete en el techo, Sata pudo contemplar el enjambre de helicopteros Huey-Cobra que les sobrevolaban arrasandolo todo. El tiempo que les dieron mientras destrozaban a un par de aquellos aparatos le dió algo más de un segundo para huir a los supervivientes, pero entonces, uno de los helicopteros se precipitó contra Torbellino y, tras ser reventado por Sonotone, la enorme bola de fuego alcanzó al líder de los Kinder. El enorme amasijo de metal ardiendo cayó al suelo provocando una gran explosión. En unos segundos, el gimnasio entero quedó a merced de las llamas.

De nuevo tirada en el suelo, todo se desmoronaba alrededor de Sata. Pasos acelerados, disparos, gritos. Todos aquellos sonidos golpeaban su cabeza dándole un motivo para intentar levantarse. De repente, el humo a su aldrededor se disipó mientras un enorme foco la alumbraba. Las aspas de helicóptero no podían ser una amenaza mayor. Las balas brotaron de la ametralladora del aparato sin remordimiento alguno en busca de su carne, aunque, para su sorpresa, estas se detuvieron antes de alcanzarla. Un nuevo resplandor a su lado e inmediatamente supo quien era su salvador.

- Aton...
- ¿No pensarías que dejaría que te matarán así como así?

De repente, los helicopteros empezaron a caer envueltos en llamas mientras Aton se elevaba envuelto en un aura de absoluto poder. Mientras el semi dios convertía el cielo en un auténtico infierno llameante, un pequeño hombrecillo verde se acercó a Sata para ayudarla a levantarse.

- De los mayores honores tu maestro digno es, joven padawan.

Sata se soltó de aquel anciano que paestaba a coca y sexo barato y, tras limpiarse la sangre de la nariz, sus ojos cambiaron completamente. Escuchando las palabras de un Atonman desatado como si fuese música celestial, la asesina se introdujo entre las llamas y las vidas de los enemigos de su señor comenzaron a caer a su paso. Trajes inifugos de camuflaje, chalecos de kevlar, visores de visión calorífica, pulsores electricos, fusiles de gran calibre, entrenamiento táctico. Tras conseguir un machete y un par de pistolas de su primera víctima, nada de aquello importaba. Si Atonman era la manifestación del poder más absoluto en los cielos, la asesina era su ángel de la muerte allí en el suelo.

El cuello de uno de los asaltantes se dobló en sus manos como una pajita mientras su talón se destrozaba la garganta de otro. Antes de que otros reaccionasen, tres de ellos acabaron con las tripas por el suelo y otro cuatro con sendos tiros entre sus ojos. Los gritos de una mujer apunto de ser ejecutada cesaron cuando el machete de Sata se incrustró en la frente del verdugo. Un grupo que acababan de herir a Sonotone cayeron bajo la ira homicida de la asesina. Extasiada por el sabor de la sangre, su cuchillo atravesó los ojos del primero antes de que avalanzase sobre el que tenía más cerca atravesando su línea de tiro justo cuando este empezaba a disparar. Mientras su rodilla se clavaba en los huevos de aquel perfecto escudo humano, sus balas y las de su presa abatieron a cuantos tenían alrededor mientras ella le arrancaba la lengua a "su herramienta" de un mordisco. Que el siguiente pelotón que se le acercase fueran disparando desde el principio no les dió más fortuna que a los otros. Sata se lanzó cuerpo a tierra y, rodando protegida por los escombros, acabó inmediatamente con la vida de cuatro de aquellos. El resto ni siquiera se dieron cuenta de lo sucedido, cuando, de repente, estallaron como pavesas en una hoguera. Sata se detuvo por un momento para regalar una sonrisa a los ojos llameantes que la miraban desde el cielo. Complices incluso en plena batalla, la sonrisa de Sata desapareció para dejar paso al pánico más absoluto caundo, tras el certero disparo de uno de los terroristas, Aton lanzó un grito de dolor precipitándose contra el suelo.

Sata corrió desesperada en dirección hacia su amante caido, no podía creer que fuera posible que le hubiesen herido, pero lo habían hecho y tenía serias dudas de que estuviese bien. Una bala alcanzó su gemelo derecho haciendo que la asesina diese de boca en el suelo. Aunque Sata pudo reaccionar volándole la cabeza al responsable. Un poderoso brazo la arrancó del suelo levantándola en el aire por el cuello.

- S-sacudidor...

Sata intentó disparar al miembro de los Kinders y este dobló el cañón de su fúsil con su mano desnuda.

- ¡Voy a entregar tu traidora cabeza a Atonman en una bandeja, jodida zorra!
Dejàn Worbbitt -- Viernes, 29 de Diciembre de 2006 a las 17:31.
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"La Insoportable Levedad de Sandra"; 3 de 7

Cerca

Dolor... Atonman se levantó entre las brasas vomitando sangre.Los dedos le ardían, la cabeza le daba vueltas y le costaba trabajo respirar. Una vez más, en poco tiempo, volvía a ver su propia sangre emanando de sus tripas, y sin embargo, esta vez el dolor era mucho mayor, tanto que apenas podía concentrarse para usar sus poderes. Diablos, ni siquiera podía ponerse en pie...

- Te estarás preguntando porqué tu factor curativo no funciona.
- ...

Entre las llamas, Aton divisó una figura extrañamente familiar. No... tenía que estar delirando por el dolor, no era posible...

- ¿Negando lo evidente? -aquella aparición se acercó al herido alcalde de Villajoyosa y, con un pañuelo de tela, le limpió cuidadosamente la sangre de la cara.
- No puede ser... yo... te ví morir...
- Y no te equivocas.
- C-como...
- Oh, me temo que a esa pregunta ni siquiera yo puedo contestarte, mi querido Administrador, aquellos eran días complicados.
- L-la...
- ¿Lo recuerdas? Allí estabamos todos nosotros, haciendo que la palabra ciencia cobrase sentido por vez primera desde el siglo pasado, indagando en algo que ofrecería a la humanidad un nuevo horizonte.
- J-JSM...
- Hombre de Hojalata es como me llamabais en aquellos días. Te entregamos un hijo por metodos antinaturales, ¿lo recuerdas, Atonman? Ese no era el objetivo del Contest pero fue nuestro regalo hacia tí. Nunca supusimos que con aquello desencadenariamos la disolución del Contest y mucho menos nuestra muerte en tus manos, pero la verdad es que lo que hayamos allí te dio miedo ¿Verdad, Aton? Temías aquello fuese el final de todo lo que representas, que al igual que antes tu hijo fuese más que tú...
- JSM... n-n-no lo hagas...
- Oh, tranquilizate, solo es dolor, han suprimido tu factor curativo y la Sustancia Prohibida esta contaminando tu organismo. Da gracias a que no ha sido suficiente dosis, pero procura que no te vuelvana a acertar, tenemos grandes planes para el Contest y te necesito vivo, vivo hasta que él venga.
- Q-quienes... quienes son esta gente?
- ¿De verdad no reconoces a AT, Aton? El tiempo te ha hecho olvidadizo. Ellos son el enemigo primero, los hijos de los Hijos de Prometeo, aquellos que no aparecen en ninguna escritura y que prometieron acabar con todos los tuyos. Han aprovechado tu debilidad, Er-Aton y no pararán hasta que hayan acabado contigo, pero no te preocupes, hemos preparado un plan, un plan que te salvará a ti y devolverá el Contest a su gloria, pero tendrás quie hacer un pequeño sacrificio...

Aton miró entre las llamas hacia donde el Hombre de Hojalata señalanba, a unos cuantos metros de su posición, pudo reconocer a su amante colgando del brazo de alguien.

- Sata... m-maldita sea... Tengo que... tengo que salvarla... -Atonman intentó ponerse en pie para volver al suelo presa del dolor
- Tcht, pobre Aton. Por mucho poder que tengas, jamás estarás preparado para el dolor, no para el verdadero. Escuchame, Sata tiene que morir.
- No... ¿De que estás hablando?
- Siempre tan cabezota.
- ¡N-no te atrevás a tocarla!
- Lo siento Aton, pero se ha tomado una dicisión y no hay vuelta atrás, ya me lo agradeceras a su debido tiempo.
- ¡Te mataré si lo haces!
- Je. Me temo que eso es algo que está fuera de tu mano, querido...

Aton alzó la mano poseído por la colera y JSM estalló en mil pedazos.

- Tcht ¿Crees que con eso vas a solucionar algo? -La voz de JSM parecía venir de todas partes, Aton se irguió intentando localizarlo, pero no parecía estar allí- Aton, tenlo claro, no vas a solucionarlo y lo que es ella, YA ESTA MUERTA.
- ¡NOOO!

El malherido alcalde reunió todas sus fuerzas levantándose para intentar llegar hasta su amada. No permitiría que le hicieran daño. Nunca más. Frente a él, aparecieron dos terroristas disparándole. La presencia de la Sustancia Prohibida fue evidente cuando Atonman intentó hacerlos estallar inútilmente.

- Te lo dije, Aton -Una segunda bala atraveso su brazo haciendole chillar de dolor. Conteniendo la hemorrágia como pudo, el alcalde hizo estallar el suelo bajo sus atacantes emepapándolos en hormigón candente- ¿Qué tiene de especial esta chica? ¿Se diferencia en algo de todas aquellas que has seducido a lo largo de tu existencia?
- ¡Callate! No lo entenderías...
- Vamos Aton, estás siendo extremadamente pasionaly obstinado para ser alguien que ha vivido más de 14 mil años. Sabes como va esto: ella morira, tu lo sentirás durante un tiempo y finalmente lo superaras para encontrar un nuevo amor. Está condenada a tu olvido, inmortal, asume su destino.
- JSM... el día que una aparición me haga arrojar la toalla... -un comando armado se dirigía a por un alcalde cuyos ojos brillaban cada vez más disparando como posesos. Una columna de hormigón junto a ellos estalló entonces derrivando toneladas de acero sobre sus cabezas- ... puedes estar seguro que yo mismo entregaré mi cabeza a los humanos.
- Vamos -la sombra de JSM volvía a ser visible entre el humo- Si tu mismo no sabes comportarte como un dios... voy a tener que enseñarte, Aton.

El alcalde se quedó petrificado mientras veía como el cuerpo del Hombre de Hojalata comenzaba a brillar. De repente, una enorme nave apareció sobrevolando la zona derribando lo que quedaba del tejado sobre JSM. Mientras la nave proyectaba un holograma para ocultar el brutal combate a los ciudadanos de la ciudad, Aton comenzó a sonreir al paso que la compuerta de la nave se abría y tres figuras familiares descendían por ella. La llegada del Halcón Milenario Bisiesto solo podía suponer un cambio a favor en el curso de la batalla.
Dejàn Worbbitt -- Viernes, 29 de Diciembre de 2006 a las 17:30.
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"La Insoportable Levedad de Sandra"; 4 de 7

Mientras

Presa en las fortísimas manos del miembro más arrogante de los Kinders, Sata intentaba soltarse en vano sin conseguir más que aquel tipo esgrimiese una humillante sonrisa de superioridad.

- Voy a serte sincera, cariño, nunca me has gustado y esto es algo que voy a disfrutar a nivel de orgasmo.
- Kkk-k... - el cuello de Sata crugía mientras Sacudidor apretaba aun más fuerte dejándola sin aire.
- Eso es... Agoniza... Suspira... Lucha... Quiero que Aton te vea tu cadáver lo más horrible posible cuando le diga que tu eres quien le traicionaste. Será el último recuerdo que el alcalde tendrá de tu asquerosa vida.

Antes de que cometiese el golpe de gracia, una figura envuelta en una armadura llamenate cayó sobre ellos a gran velocidad haciéndoles salir disparados. Conmocionada y aun sin aliento, Sata se puso en pie para ver a Han tirado junto a ella.

- Ahh... nunca pensé que me alegraría de ver tu misógeno culo enlatado, Han...
- <<El sentimiento es mutuo, princesa. Ahora si no te importa...>> -El contrabandista había recibido tal impacto que la placa base de su pecho era una fiesta de luces- <<¿Podrías ayudarme a levantarme?>>

Las palabras del Corelliano fueron interrumpidas cuando el poderoso Sacudidor se lanzó rugiendo a por Sata. La asesina ni siquiera pestañeo al esquivar un derechazo que le hubiera arrancado la cabeza haciendo que el miembro de los Kinders mordiese el polvo literalmente.

- ¡Maldita zorra!

Sacudidor desincrustó su cabeza de los escombros solo para que Sata saltase sobre su cuello dejando caer todo su peso sobre sus talones apoyados en la nuca del Kinder. Mientras la cabeza de este se aplastaba contra los trozos de metal y roca, Sata dio una voltereta hacia delante para quedar a excasos metros de su enemigo en posición defensiva. Henchido de rabia, Sacudidor volvió a alzar su magullada cara gritando coléricamente acompañado por el coro que suponían los disparos y los gritos de Han pidiéndoles que dejaran de pelear. Ni siquiera pudo cerrar la boca antes de Sata se le acercase veloz como el rayo asestándole un fuerte golpe empotrándole un cristal del tamaño de la caja de un DVD en la garganta. Sacudidor dio un paso atrás llevándose las manos a la garganta luchando por respirar.

- Tal parece que en el fondo eres más blando de lo que aparentas, Sacudidor.
- K-kgggg...

Antes de que consiguiera expulsarlo Sata se apoyó en su mano derecha atizándole una fuerte patada en la garganta al coloso de los Kinders. Este lanzó un grito de agonía mientras los cristales atravesaban su garganta en dirección al estómago dolorosamente. Mientras el francés se retorcía en el suelo presa de la agonía, Sata corrió hasta Han ayudándole a incorporarse mientras las balas y los terroristas continuaban saliendo de todas partes. De repente, el pequeño anciano verde apareció de la nada y, manejando su sable láser como si fuese una prolongación de su mano, desarmó a un sequito de atacantes mientras los lanzaba por los aires con un simple movimiento. Sata no dudó en seguirle arrancando la vida a quien se encontrase a su paso, y, cuando los nano-centinelas de su armadura la repararon Han salió disparado como una exhalación ayudando a evacuar a los heridos mientras sus repulsores acababn con la tecnología de los terroristas.

Por muchos que fuesen y lo organizados que estuviesen, las hordas de AT se estaban enfrentando a un enemigo demasiado poderoso y con demasiados efectivos imposibles de reducir. Venido junto a Han tras investigar los sucesos de la torres Arkham, Raúl Cobain apareció como un amasijo de furia que apestaba a alcohol mientras desmembraba a los enemigos de su padre a grito descarnado. Junto a él iba Cheewaka, quien había decidido no perderse la fiesta armado con una enorme Chain Gun de 30 mm capaz de disparar 600 balas por minuto y un lanza misiles con el que aportar fuegos aritificiales a la juerga. Sonotone voló sobre un grupo de mercenarios enemigos y los oidos de estos estallaron fruta podrida. Aun siendo el miembro más humano de los Kinders, Estocada tampoco se quedaba atrás. Armado de sigilo y un talento insuperable a manos de su sable, el mercenario lideraba a un grupo de los hombres de Aton que habían tomado las armas para defender al alcalde. De repente, un haz de luz atravesó el tórax de Estocada y este cayó al suelo partido en dos. Los que iban con él no tuvieron mucha más suerte y, por mucho que disparasen a su agresor su destino fue convertirse en carne humeante esparcida por el suelo. El asesino atisvo en busca de una nueva presa manteniendo su sable láser en alto. A excasos metros, luchando contra varios de los miembros de AT, al fin encontró el trofeo que estaba buscando.

__________

No muy lejos

Rodeado de enemigos por todos lados, Cheewaca empezaba a quedarse sin munición. Bramando como una lastimosa bestia, el wookie soltó su Chain Gun para usar el lanzamisiles como aplasta-cabezas. Lanzándose como un animal herido al fragor de la batalla ni siquiera el dolor de las balas que le alcanzaban conseguían contenerlo. Uno de los hombres de AT tuvo el error de acercársele más de la cuenta para volarle los sesos tuvo que ver como el peludo humanoide le agarraba por la mandíbula arrancándosela junto a sus pulmones con un fuerte tirón. Cheewaca cogió el arma del fiambre y, rugiendo para que los enemigos supiesen su presencia, se dirigió contra un pelotón de enemigos disparando como un poseso.

Una ráfaga de aire derribó al natural de Kashyyyk y desde el suelo, pudo ver como los terroristas contra los que se dirigía caían abatidos por el fuego aereo. Cheewaka rugió molesto al reconocer la inconfundible armadura de Han. Casi podía haber oido al ontrabandista diciendo <<Deja de echar la siesta y deja ver tu peludo culo Chewie, ¡estás echo todo un gandul!>> Cheewaka se levantó buscando su arma entre las ruinas. Si alguien allí hubiera sabido wookie le habría oido exclamar un sonoro <<¡Anda y que te jodan!>>

- Cuida esa lengua.

Cheewaka se volvió sobresaltado apuntando a la fuente de aquellas palabras. Como salido de la nada, frente a él había un tipo de estatura media vestido con un batín blanco, ropa demasiado limpia como para estar allí, corbata color negro y luciendo unas gafas de pasta que, junto a su pelo y barba canosa, le daban cierto aire inquietante. Aunque aquel tipo le daba mala espina no había ningún indicio que fuese parte de los terroristas. Diablos, ni siquiera iba armado.

- Impresionante nave la que pilotas. Quizás demasiado para solo dos tripulantes. Pero no pasa nada Chewbacca ¿es así como se pronuncia, no? Pronto le sacaremos su máximo rendimiento. Tengo un trabajo para tí.
Dejàn Worbbitt -- Viernes, 29 de Diciembre de 2006 a las 17:29.
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"La Insoportable Levedad de Sandra"; 5 de 7

Cerca

Desesperado por encontrar a su amada, Atonman no daba abasto con las miriadas de agentes de AT que ansiaban su cabeza. Limitado por el hecho de que sus poderes apenas afectaban a un 20 % de los que habían allí y porque sus armas podían causarle verdadero daño, el alcalde de Villajoyosa se veía obligado a centrar prácitcamente todos sus esfuerzos en sobrevivir a semejante pandemonium. Uno de sus hombres leales le empujó contra el suelo salvándole del fuego enemigo. Caido entre los escombros, Atonman vió como aquel hombre que intentaba defenderle valerosamente era acrivillado sin piedad. El alcalde intentó acabar con sus agresores, pero la inventiva se le estaba acabando y los terroristas aprendían demasiado rápido. Una granada caida a su lado le obligo saltar activando su campo de fuerza. Este apenas pudo resistir la explosión y el alcalde fue lanzado por los aires.

Dolorido y arrastrándose entre cadáveres, podía escuchar los pasos de los terroristas tras él. Aton no sabía que hacer, por primera vez en su vida, el semi-dios era muy vulnerable y no sabía actuar en consecuencia. Una patada en su espalda detuvo su marcha haciéndole chillar de dolor. Aton se giro sobre si mismo solo para ver a uno de los hombres de AT levantándolo por la pechera. Imposible de hacer estallar. Demasiado cerca como para hacer explotar algo. Aton le lanzó un fuerte puñetazo que el terrorista paró sin ningun problema. La nariz de Atonman se conviritió en un reguero de sangre cuando los nudillos del otro se incrustaron en ella haciéndole caer de espaldas al suelo.

- <<No eres ni la mitad de duro que tu padre, jodido engendro>>
- A-álex...
- <<Ahora te reuniras con él>>

Un rugido visceral hizo que el terrorista se volviera para ver como un gigante de pelo rubio le rompía media mandibula. El soldado de AT intentó coger su revolver en el suelo pero aquella fiera fuera de si empezó a ensañarse con él golpeándole hasta que su craeneo se convirtió en pulpa chorreante en sus manos.

- ¡¡¡No vuelvas a meterte con mi puta familia!!!

Raúl echó un vistazo a su maltrecho padre y, aún enajenado, cogío una enorme roca avalanzándose sobre cuatro terroristas que corrían hacia ellos. Aplastándo a tres de ellos, el hijo del alcalde no pudo evitar que uno de los asaltantes le esquivase disparándole a bocajarro en el costado. Contemplando el grito de dolor de su hijo, Aton no estaba dispuesto a verlo morir. Mientrás intentaba ponerse en pie, el alcalde hizo estallar la roca que había lanzado su hijo y ambos salieron disparados alejándose el uno del otro. Desde el suelo, el terrorista intentó coger su otra pistola, cuando un destello ambar cercenó su brazo mientras que el responsable lanzaba contra él los trozos de metralla telekinéticamente destrozándole la cabeza. Viendo que el recién llegado también llevaba un uniforme a AT, Raúl se lanzó contra él en plan Berserker únicamente para encontrar su bota en su cara. El sable láser atraveso el vientre del gigante y Cobáin cayó al suelo sin remedio. Ahora solo quedaban en aquel claro Atonman y aquel desconocido que hacía gala de habilidades Jedi avanzando hacia él.

- ¿Q-quién eres? - Aton intentó hacer estallar a aquel tipo sin resultado alguno.
- Nox. El mejor mercenario de toda la Galaxia. ¿Y esos ojos incandescentes? Vamos Aton, no te insultes a ti mismo -Nox zarandeó la piedra incrustrada en el pecho del uniforme de AT- ¿es que aun no eres capaz de reconocer la Sustancia Prohibida? ¿El elemento para acabar con mil dioses? Vamos, Aton, te lo he explicado hace un momento, deberías prestar más atención a lo que te digo.
- ¿De que hablas? Yo no te he visto en la...

Un fuerte patadón visitó el estómago del semi-dios haciéndole perder el aliento. Que no echara la primera papilla fue porque Nox casi le deja sin dientes derribándolo de un fuerte derechazo. De rodillas en el suelo, Aton intentó erguirse solo para que Nox se pusiera tras él tirándole fuertemente del pelo colocándo su sable de luz en la garganta del alcalde.

- Como te dijimos antes, querido líder, es el momento de encargarnos de tu dulce amiguita ¡Llámala!
- Q-q... ¿J S M?
- ¡NOO!

El Jedi renegado retiró el sable volviendo la cara del alcalde hacia él.

- ¡Es que no me has escuchado! ¡Mi nombre es Nox! ¡NOX! ¡Caballero Jedi! ¡Hijo de Williercamp! ¡PADAWAN DEL GRAN MACE WINDU! ¡JSM no existe, solo es un producto de mi mente! Igual... igual que todos los otros! ¡Yo soy el verdadero, me estás escuchando, yo soy el que vuelve a estar vivo, me estás escuchando, ninguno de los otros existe!
- >>coff<< Eso no es lo que me dijo el Hombre de Hojalata...

Nox lanzó un grito de ira arrojando a su presa contra el suelo.

- ¡JSM es un jodido mentiroso, ¿me oyes?! Él me dijo... me dijo... Oh dios... ¿No lo oyes? ¡Calla! ¡Estamos aquí por nuestra propia voluntad! ¡Dejanos! Agghhh... ¿Queréis callaros todos?

Aprovechando el cuelgue de su agresor, Aton comenzó a trepar silenciosamente por el montón de escombros en dirección a su hijo. Apenas avanzó cuando aquel demente cayó sobre él pisandole la mano.

- Grita para mi.

El sable de Nox atravesó el omoplato de Atonman haciéndole lanzar un desgarrador alarido. No muy lejos de allí Sata, quien estaba masacrando a los últimos ATs junto a Yoda, escuchó aquel grito como si fuera la peor de las condenas. Corriendo desesperada hacia la fuente de los gritos, la asesina ni siquiera oyo a Yoda pidiéndole que mantuviera la calma. En apenas unos segundos, la asesina y el caballero jedi llegaron hasta el claro en el que se encontraron a Raúl malherido y un Aton derrotado en el suelo en manos de un misterioso agresor que esgrimía un sable láser de la estirpe Jedi.

     - Mirala bien -Nox levantó la cara de Aton del suelo para que pudiese ver a su amada- Será la última vez que lo hagas.
     - Noo... S-sata.. h-huye...
     - Dime tu nombre, maldito perro, antes de que pinte este lugar con tus tripas.
     - De Nox se trata -Interrumpió Yoda- Renegado Jedi es, al que tiempo muerto se le consideraba.
     - La muerte ya no es lo que era, viejo - Nox soltó a Aton para avanzar hacia los recien llegados empuñando su sable amenazadoramente.
     - Aton razón tiene, joven Sata. A un anciano maestro mejor será dejes esto.
     - Ni por asomó, este cabrón va a suplicar en mis...

Yoda lanzó a Sata unos diez metros con la fuerza mientras Nox caía sobre ellos como una exhalación. Los sables de ambos Jedis colisionaron formando una lluvia de chispas mientras la fuerza comenzaba a agitar la zona haciendo que los ecombros en dos metros redondos se rompiesen como si fueran talco.

- ¡El día tu regreso anunciaron maldecir he de!
- ¡Reconoce que ya no estas para estos menesteres viejo! - El sable de Nox se movía a una velocidad endiablada alrededor de Yoda quien solo podía retroceder mientras detenía sus estocadas- Las drogas y las furcias te han debilitado ¡Eso es lo que me dijo Anakin antes de que lo matara!

El maestro Jedi desapareció para reaparecer a la espalda de su rival asestándole un certero tajo.

- Como para acabar con perro traidor aun los suficiente hábil soy -Nox retrocedió dolorido mientras el maestro se mantenía en posición de combate- Y a Anakin ni en un millar de años capaz de vencer serías.
- Aghh... ¿Así que el maestro Yoda cree que aun puede darme una última lección?
- Primera contigo debió ser.

Los contendientes se miraron fijamente. Apretaron los dientes. Y en un segundo estaban lanzándose el uno contra otro. Sus sables se cruzaron con un gran destello y en el momento en el que cayeron. Uno de ellos presentaba un enorme tajo humeante en su pecho.

- Carne quemada, viejo. Gggg... -Nox hincó su rodilla en el suelo mientras que la enorme herida que el maestro le había inflingido en el pecho se cerraba y sus ojos refilgian con un brillo extraño- No dire que no has estado a punto...
- Q-que clase de brujería es esta? -Sin ningún rasguño, Yoda era incapaz de sostener su espada o de hacer movimiento alguno.
- Se llama "Robar todos los miriclonianos de tu cuerpo" -La voz de Nox cambió haciendose mucho más grave y profunda- <<Implora tus plegarias al Ídolo>>

Aun postrado en el suelo, Atonman pudo ver como Nox se convertía en energía pura desintegrando con un potentísimo rayo energético al maestro Jedi. Instantes después, el Jedi renegado reapareció en aquel mar de escombros humeantes como si nada.

- ¿Por donde ibamos?
Dejàn Worbbitt -- Viernes, 29 de Diciembre de 2006 a las 17:27.
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"La Insoportable Levedad de Sandra"; 6 de 7

Sata saltó furtivamente sobre el asesino de Yoda esgrimiendo la espada de Estocada. Nox apenas se inmutó, y haciendo un leve movimiento con su sable, Sata cayó rodando por el suelo con la espada echa pedazos. Mientras Atonman le gritaba que se marchase, Sata volvió la cara de ira hacia su rival disparándole frenéticamente mientras este se lanzaba a por ella frenándo las balas con la fuerza. Una patada en la mano de la asesina desvió su arma y el mercenario se apoyó pisando fuertemente en su plexo solar para arrearle una contundente patada giratoria en la cara. Sata cayó al suelo sin apenas poder respirar y echando sangre por cada orificio de su cara mientras Nox se acercaba a ella sonriendo.

- ¡Déjala! -Aton intentaba ponerse en pie como podía dirigiendose hacia los combatientes. Haciendo acopio de todas sus fuerzas, el semi-dios creó una explosión lo suficientemente cerca de Nox y lo suficientemente lejos de Sata. El Jedi solo tuvo que hacer un ligero quiebro y esquivó el fuego y la metralla continuando su marcha impasible. Aton intentaba desesperadamente hacer explotar el aire alrededor del sicario, pero el dolor que recorría su cuerpo era demasiado grande como para concentrarse para ello.

- No te preocupes Aton, lo haré de lo más rápidamente posible. Quizás no te sirva de consuelo, pero jamás debiste entregar tu amor a una humana. Solo has conseguido hacerte débil, como todos esos tristes humanos y eso es algo que no te puedes permitir, no cuando Él está apunto de llegar.

<<Su amor a una humana...>> Aquellas palabras golpearon a Sata más que todo lo que hubiera recibido aquella tarde. Levántandose mientras se tambaleaba, la asesina sacó dos puñales de su espalda encarando furiosamente a su agresor.

- Eso en tus sueños, escoria... he tenido que sufrir mucho para conseguir esto... no voy a permitir que un bastardo como tu se lo lleve...
- Ja. No me extraña que le hayas cogido cariño. Es absolutamente adorable.

Sata se avalanzó gritando contra Nox, su primera estocada fue esquivada por este sin problemas obligando a Sata a soltar uno de sus cuchillos para detener el brazo ejecutor del Jedi. Sata golpeó su bota contra el suelo y una cuchilla salió de su bota revanandole la femoral izquierda y casi dejándole los huevos colgándo de un hilo al mercenario. Este retrocedió de puro dolor mientras, sin darle tiempo ni a respirar, Sata le clavó el puñal en las tripas intentando llegar hasta el tórax. La asesina fue repelida por la fuerza mientras Nox jadeaba y sus heridas se cauterizaban. El jedi lanzó un fuerte grito de dolor al arrancárse el cuchillo mientras la asesina caía con agilidad felina para recuperar su cuchillo.Ignorando la sonrisa demente de su enemigo, Sata se lanzó contra él doblandole la rodilla de un patadón para, esquivando un golpe que le abría cortado la cabeza, recorrer el costado de su enemigo con su arma.

- >ggg< No negare que eres buena... -Nox se aferró a su costado poseido por el dolor de la herida.
- ¿Buena? Colega, soy la mej...

Aton lanzó un desgarrador grito de horror al contemplar como el sable láser de Nox cruzaba la cara de su amante. El tiempo pareció detenerse mientras Aton intentaba llegar hasta ellos despesperadamente y el cuerpo de la asesina caía al suelo con el rostro humeante y apestando a carne quemada.

- ¡¡NOO!! ¡Hijo de puta!
- Vamos Aton -Nox sonreía sadicamente mientras sus heridas se cerraban- Sabes que nunca quise hacer esto tan desagradable...
- ¡¡Te mataré!! -los ojos de el semi-dios derramaban lágrimas por primera vez en una eternidad- ¡¡Te mataré por esto hijo de puta!!
- ¡Asi es, Aton! ¡deja que la ira te posea!

Sata vomitó una bocanada de sangre y empezó a toser dolorosamente.

- ¡Sata!
- Vaya, alguien parece muy empeñada en no cumplir su cometido.

Mientras Nox se agachaba junto a la asesina elevando la espada para dar el golpe de gracia. Aton se levantó gritando para que sus piernas volvieran a fallar hincándose de rodillas a excasos metros de ellos. De repente, Sata se volteó con una velocidad endiablada arrancando un gran trozo de carne del Jedi. Alejándose rodando de él como podía, la asesina escuchaba los gritos del mercenario mientras este se ponía en pie y su carne se cauterizaba.

- ¡Zorra loca! Si quieres hacer esto dificil... - Los ojos de Nox comenzaron a brillar con un resplandor de muerte- ¡Ten por seguro que lo has conseguido!

Contemplando la ira de aquel demente, Aton alcanzó a Sata abrazándose a ella.

- Nox, ¿Recuerdas lo que me contaste sobre la Sustancia Prohibida?

El Jedi se detuvo extrañado para ver como una sonriente y desfigurada Sata dejaba ver un trozo de su uniforme de AT en sus manos.

- Mierda...

Nox estalló como un melón en un microondas mientras el resplandor de los ojos de Atonman se apagaba. El alcalde de Villajoyosa permaneció postrado con su amante en sus brazos mientras aquella nube de carne se disipaban y cada vez se escuchaban menos disparos a su alrededor.

- Aton... te lo dije... nadie va a apartarme de ti...

Mientras le apartaba el cabello quemado de su malparado rostro, Aton no pudo evitar ser poseido por la amargura al contemplarla.

- Es... es la primera vez que te veo llorar...
- Tranquila... -El alcalde la abrazó con fuerza fundiéndose con ella- Todo va a salir bien.
Dejàn Worbbitt -- Viernes, 29 de Diciembre de 2006 a las 17:26.
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"La Insoportable Levedad de Sandra"; Epílogo

Desde la distancia, Han contemplaba a su viejo amigo Atonman mientras se quitaba el casco de su armadura. El sol estaba saliendo y los terroristas que quedaban habían huido. De momento el peligro había pasado.

- Sonotone, ¿Hemos sufrido muchas bajas?

El miembro de los Kinders se acercó cojeando al contrabandista mientras que los supervivientes intentaban ayudar a los heridos.

- Demasiadas. Hemos perdido al 70 % de nuestros efectivos. Torbellino murió aplastado por un helicoptero en llamas. Imán en el primer ataque. No hay rastro de Estocada ni de el anciano Yoda por ningún lado. Al que si hemos encontrado es a Sacudidor. Esta mal pero se recuperará. Aunque no creo que pueda comer otra cosa que pures el resto de su vida... Han ¿crees que es prudente molestar a Aton?
- Yo que tu no lo haría, chaval.
- La gente que nos ha atacado...
- Sin duda son los mismos que atacaron las Torres Arkham. Son los mismos metodos: Entrar, golpear y arrasar.
- ¿Crees que son los Anti-Atons?
- No lo se. No creo, pero no descarto nada. No tenían estos medios cuando decidieron traicionarnos pero Worbbitt y Maníaco son capaces de una tocada de pelotas como esta. Al menos si han encontrado a alguien poderoso que les ayude. Tendremos que aclarar porquá atacaron las Torres Arkham y actuar lo más rápido posible para evitar una próxima ofensiva porque lo han dejado muy claro: ESTAMOS EN PELIGRO y si algo se del alcalde es que no va a agachar la cabeza por mucho que la hayan golpeado.
- ¿Entonces...?
- No va a suspender el Festival de Cine Porno y Erótico. Así que ese será el siguiente movimiento de nuestros enemigos.
- Han... Hay una cosa que ibamos a comunicarle a Aton justo antes del ataque y creo que es importante...
- ¿A que te refieres?
- Han, hemos descubierto que Sata se reunio con su padre poco antes de que los Anti-Atons atacaran la alcaldia.
- ¿Su padre? Pensaba que Sata era huerfana. Su madre murió hace años.
- Han, Sata es hija de Worbbitt.

Continuará...
ciudadano dreamers 15537
Worbbitt -- Viernes, 29 de Diciembre de 2006 a las 16:56.
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Haced todo lo que tengais que hacer amigos
que el año se acaba
y el que viene empieza otro
tened cuidado con las uvas
y con las malas pasadas
que pronto estamos aqui de vuelta
y se acaba lo que dao y lo servio

ahora recordad como van las campanadas

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¡FELICES FIESTAS!

     pd: Joder, lo que tiene que hacer uno pa que haya separación entre relato y relato
Dejàn Worbbitt -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 22:46.
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"Claudia ya no vive aquí" Prólogo

Olor...
Conocía perfectamente la pestilencia de su sucia habitación.
La humedad pegajosa y el frio de aquel hospital perdido de la mano de dios en mitad de Siberia.
Y no era aquella

Lobeznosa intentó erguirse y un par de correas retuvieron sus brazos pegados a la camilla. Sus dientes apretaban furiosos mientras ella intentaba encontrar algo que le indicará donde estaba. A su derecha, una estantería llena de medicamentos sobrevolados por un puñado de moscas. A su izquierda, un vial de suero enchufado diréctamente a su cefálica. Frente a ella, una chica escualida de pelo color heno que pasa contoneando sus hombros desnudos mientras manipula el monitor al que se ve conectada.

- Acercate a mi agujero... -la chica le guiñó un ojo mientras canturreba- Con sigilo y precaución...

Española. Acento de Castellón. Lobeznosa intentó reconocer a aquella joven con aire a Brittany Murphy y aspecto de dormir poco y drogarse demasiado. No la recordaba.

- Cuando escucho peligro...

Lobeznosa oyó de fondo unos molesto y familiares silbidos al pie de la cama. Volviendo la vista alli vió a un tipo rechoncho y risueño. Nunca habría olvidado aquel rosotro y mucho menos aquella melodia. Era el mensajero que le visitó en Siberia. Ahora todo empezaba a tener algo de sentido.

- ... soy peor - que - un escorpión...

Lobeznosa tiró de las correas con todas sus fuerzas. Nada. En manos del tipo de mensajería vio un dossier con el nombre de Idustrias Ryder impreso en la tapa. Aquel nombre se le antojaba familiar. ¿De que podía...

Olor
Olor a Old Spice
Olor a algodón viejo y desgastado
Olor a sangre coagulada y heridas infectadas malamente curadas
Olor a benda humedecida en sudor agrio y betadine...
Y el olor a unos cigarrillos que prometió no volver a probar

Lobeznosa desistió sus intentos de liberarse recostándose en la colcha desolada. Mientras la chica perdía la mirada en el techo, las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos.

- M-me habéis traido de vuelta...
- Bienvenida a casa, Claudia.
- ¡No te atrevas! -Lobeznosa se reincorporó tan violentamente que casi partió las correas- ¡No te atrevas a usar ese nombre! ¡Tú no!
- Lobeznosa...

Sollozando lastimosamente, la chica hundio la cara entre sus piernas.

- Lobeznosa, escuchame...
- Al menos... al menos podrías dejar de ocultarte de mi, ¿no?

Worbbitt salió de entre las sombras acercándose hasta su amiga. Lobeznosa permaneció callada mientras contemplaba su cuerpo cubierto de heridas.

- Dios santo...
- No es mi mejor momento, ¿verdad, chica?
- Pero como...
- Seguimos con el plan. Aunque todo marcha según lo previsto, hemos sufrido perdidas...
- Dejàn, por favor...
- Lobeznosa, sabes que no te lo pediría si no viese que es lo mejor para todos, lo mejor para ti.

La chica empezó a rascarse las muñecas concienzudamente como si las correas fuesen hortigas.

- No sabiamos como reaccionarías cuando despertarses, no es nada personal.
- Quitamelas, por favor.
- ¿Encontraste lo que buscabas ahí fuera?
- ¡Quítamelas!

El ex-detective se sento junto a la chica y, cogiendo suavemente sus bracitos, le quitó las ataduras delicadamente.

- Te necesitamos, ojos verdes.
Dejàn Worbbitt -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 22:44.
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"Claudia ya no vive aquí" 1 de 2

Dos semanas después.

Con su condición física y mental recuperada ya casi por completo, Lobeznosa había permanecido casi dos semanas durmiendo en el frío suelo de aquella celda. Aunque Worbbitt le había recomendado no salir de su base estuviese aquello donde quiera que fuese, la puerta de la celda permanecía abierta. Si Lobeznosa a penas había salido de allí era por desición propia. Después de aquel día, Worbbitt solo apareció por allí un par de veces, casi todas para ver como se encontraba o para informarle de sus progresos. El resto del tiempo, Lobeznosa solía permanecer en soledad ajena al jaleo del resto de los habitantes de aquel complejo. Según palabras del detective, supo que, además de su esposa y su hija, el resto de aquella gente eran amigos de Conter, De Ultimatun, una especie de grupo de investigadores aficionados aunque capaces que se pasaban las horas hablando del Festival de Cine Porno-Erótico que se celebraría en la ciudad. Como efectivos contra Atonman y los suyos... eran un fichaje bastante pobre.

Lobeznosa supo más tarde que la mente pensante de aquel grupo era Santos, Santete o como quiera que le dijesen, un joven de piel morena y gafas sin montura que, aunque no había recibido educación, se había formado a si mismo adquiriendo una de las mentes analíticas más talentosas del país. Los otros decían que Santos había conseguido el premio máximo en el "50x15", ganó el "Date el Bote" y estuvo en "Saber y Ganar" 95 programas. Hasta se decía que había conseguido los 300.000 en el "Allá tú" engañando a la banca; pero a Lobeznosa no le interesaban aquellas cosas. Lo único que necesitaba saber es que ella no le gustaba a Santos y Santos tampoco a ella. ¿El resto? Griffith, un fan de las películas de Fatty Arbucle que se ganaba la vida como mensajero en bicicleta y se pasaba las horas silbando o comiendo tartas de nata. Ya lo conocía más de lo que deseaba. Tampoco disfrutaba demasiado encontrándose la sonrisa de Gloria por los pasillos, Gloria y su sonrisa, la sonrisa y Gloria, aquella rubilla con aspecto desgastado aficionada a cantar rock como si fuese canción melodica se habría convertido en la musa perfecta para Leonardo Da Vinci de haber vivido en el siglo XV. Gloria era incapaz de permanecer 20 minutos con los brazos apartados del cuello de alguien o sin posarse en un regazo calentito y, aunque no era de las que tienen picardía para llegar al final, Lobeznosa podía oler que Arkón se la había tirado al menos un par de veces. Los otros tres eran una chica rellenita con gafas de pasta que le daba cierto aire a Thora Birch y un par de frikis inútiles que serían un calco de Silent Bob y Jay si no fuese porque el alto era identico a Silent Bob y el más bajito a Jay. Lo único que sabía de aquellos tres es que la chica era experta en informática y que los tres se pasaban horas y horas en una de las habitaciones fumando hierba y magreandose.

Lobeznosa miró con tristeza a la mesa que suponía el único mueble de su habitación. Por muchos que participasen ahora en sus planes y por muchos que estuvieran haciéndole compañía no podía evitar echar en falta a otros. Según palabras de Worbbitt, Conter había sido capturado y no podían arriesgarse a tenerlo con ellos mientras hubiera riesgo de que pudiera atraer a sus enemigos hasta ellos. Aunque verdaderamente no tenía demasiadas ganas de enfrentarse a un reencuentro con Arkón, no pudo evitar preguntar por él. El detective le dijo que estaba en mitad de una operación de vital importancia. Era imposible contactar con él. Lobeznosa seguía sin apartar la vista de la mesa. Maníaco... Sin duda siempre fue el más especial de todos ellos, el único verdaderamente especial, el único que tenía la chispa de la genialidad. Era. Maníaco había muerto durante el primer ataque contra el alcalde y eso era algo que no se iba a poder perdonar. Si ella hubiera estado... Lobeznosa mantuvo la vista firme en las pertenencias del narcotraficante muerto. No se permitiría llorar. Lobeznosa conitnuaba con la vista al frente. No derramaría una lágrima por él.

La puerta se abrió de par en par y una figura femenina apareció por ella con un plato humeante en la mano.

- Necesitas comer algo.

Lobeznosa miró a Carmen con cara de pocos amigos. Aquella zorra nunca le había caido demasiado bien. No con lo que le hizo a Worbbitt.

- Chica, si no comes te vas a poner mala. No dejes que te intimiden con sus juegos de soldaditos.

¿Cómo podía saber tan poco? ¿Ser tan transparente?

- Worbbitt ha llamado. Ha dicho que estarán aquí para el viernes, él y Arkón... Ellos dos volverán el viernes. Tienes que...
- Deja el plato en el suelo - Lobeznosa se levantó dirigieéndose a su barra de ejercicios.
- ¿Está todo bien?
- Sí. Ahora dejame, tengo que prepararme.
- Esta bien -Carmen miró el plato con cierta amargura- No le tomes a Dejàn esto demasiado en serio. Mi marido se preocupa por tí, Lobeznosa, espero... espero que sepáis comportaros.

Lobeznosa sonrió.

- Carmen, cierra la puerta al salir.
Dejàn Worbbitt -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 22:40.
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"Claudia ya no vive aquí" 2 de 2

Viernes. Sala de mando de los Anti-Atons

Lobeznosa entró en la habitación tan silenciosa como un espectro. Al verla, la pequeña Ariadna intentó acercársele, pero su madre la agarró reteniéndola. La asesina volvió la cara hacia el frente sonriendo con sorna. Más adelante estaban la gente de De Ultimatun, nada que le interesase. Al fondo del todo, estaban por quienes de verdad había abandonado su aislamiento. Sobre lo que parecía una vieja mesa de ping pong, Worbbitt discutía entusiasta con Santos mientras ambos revolvían los papeles que tenían en sus manos. Poco antes de llegar a ellos... Arkón. Lobeznosa no pudo evitar aminorar la marcha al verlo. Apoyado sobre el respaldo de una silla, el mercenario bebía un botellín de cerveza mientras miraba hacia ella como si la atravesase con la mirada. Dudando que dirección tomar, la chica hizo un amago de cambiar de rumbo para finalmente seguir hacia el frente esperando la reacción de su ex-amante. Nada. Cuando ya lo tenía tan cerca que de seguir avanzando se lo habría comido, no tuvo más remedio que actuar.

- Arkón...
- Pelirroja.

El silencio se hizo entre los dos mientras Arkón daba otro trago sin apartar los ojos de la chica.

- Me alegro de que estes bien, no sabes como siento...
- Ey, el pasado es el pasado, ¿no?

Lobeznosa se quedó sin palabras. La mirada de Arkón era mucho más expresiva que cualquier palabra, y lo que veía en ellos, no le hacía sentirse comoda. La tensión que existía entre los dos era una fuerza desvocada cambiante que lo mismo se convertía en remordimientos autodestructivos que en ira homicida. Antes de tuviese que volver a hablar para suavizar el ambiente, lo asesina fue salvada por la campana cuando Worbbitt y Santos se acercaron a ellos.

- Lo he dejado todo bien claro en los dossieres -Worbbitt acerco sendas carpetas a sus dos aliados- No se si esto es lo que planeaba Maníaco, pero desde luego, no me puedo imaginara algo más grande.
- Y cuando se supone que vamos a... Ya sabes.
- Pronto, muy pronto.
- Dejàn, si nos equivocamos, puede que ninguno de nosotros llegue a fin de mes... si triunfamos, acabaremos matando a los que llamabamos amigos, espero que estéis muy seguros de esto.
- Eh, pensaba que lo de ganarte la confianza de la gente para luego comerte su cara era precisamente por lo que te unías a esto.

Todos las caras miraron al unísono a Arkón.

- Arkón, te recuerdo que todos nosotros estamos juntos en esto, lo único que os pido es cooperación, no...
- Eh, era un chiste. Un puto chiste ¿Es que no habéis oido hablar del humor del superviviente? -Lobeznosa permanecía más en silencio que nunca- Ey, aqui estamos entre colegas, ¿no?
- Mirad -Worbbitt decidió intervenir antes de que aquello se le escapase de las manos- Os voy a dejar al mando de los preparativos del asalto...
- ¿Como? - Arkón y Lobeznosa respondieron al unísono.
- Ahora es cuando debemos dar el máximo de nosotros mismos. Si fallamos aquí lo perdemos todo, asi que será mejor que dejéis las rencilias a un lado. Antes de atacar he de hablar con mi contacto. Es mejor conozcamos todas las variables.
- ¿Contacto?
- Así que el gran Worbbitt guardaba sorpresas... ¿No estamos invitados a esa reunión?
- Me temo que no, solo hablará conmigo, y si voy solo.
- Espera un momento, Wor, ¿cuántas cosas no nos has contado? ¿y si pasa algo y te atrapan? ¿Cómo sabremos en quien confiar?
- Tendréis que confiar en mi de momento.
- Esa mierda suena muy vista, Worr.
- Es lo que hay, Arkón.
- Si, eso y un cadáver, el de Maníaco.

Silencio.

- Arkón, ya hablaremos de esto luego, por favor, ahora seguid con lo programado, y por lo que más querais... No os matéis mientras este fuera.

__________________

Cuarteles de AT

- Expongame cuales son los cargos de nuestro prisionero, Doctor Nemo - Baron Zemo introducia concienzudamente las balas de un revolver mientras el buen doctor recitaba una lista interminable de delitos y asesinatos. Frente a él, un tipo bajo y fornido con pinta de huraño que no sabía bien como podía acabar aquello.
- ¿Ha terminado, doctor?
- No son pocos, pero si, es todo.

Baron lanzó el revolver a la mesa en la que estaba sentado su detenido.

- Considerala tu alternativa, Darío. Normalmente, cuando nos llega un caso como el tuyo nuestra reacción inmediata es librar al mundo de parasitos como tú, pero quien lo diría Dario, hoy es tu día de suerte.

Dario Luna cogió el revolver sin saber bien que hacer.

- ¿Q-que se supone que tengo que hacer con esto?
- No lo se Darío, eso depende de tí. Verás, normalmente ofrecemos esta oportunidad a uno entre un millón. Consideralo como el perdón que otorgaban los Césares. Nos gusta como trabajas Dario, y pensamos que tienes potencial para formar parte de nuestra familia, pero... eso es algo que depende de que sepas amoldarte a tu nueva situación, para entrar en AT tenemos que contar con tu absoluta fidelidad, así que tu decides, puedes intentar matarnos con esa pistola y escapar, también puedes volarte los sesos y que todo acabe lo más rápido posible o bien entregar tu vida a nuestra causa, pero ten por seguro, Dario, que una vez dado ese paso, tu vida será nuestra para siempre.

Silencio.

- ¿Y bien?
- Me pides que acabe con la vida del hombre que me desfiguro. Que mate al que se cargo a mi jefe y me hizo quedar como un completo inútil, el que me ha hecho pasar los últimos días mendigueando por encargos de poca monta y verme denigrado hasta lo más bajo de la sociedad ¿Qué si quiero matar a Arkón? Joder. Estoy ansioso por empezar.

_________________

Lugar de encuentro

Se estaban retrasando. Worbbitt dió una calada ansiosa a su cigarrillo y se apretó la gabardina para protegerse del frío. Se estaban retrasando. El detective echo un vistazo a los papeles que traía para los chicos de AT y no pudo evitar esvozar una sonrisa. Informes sobre las últimas actividades de Aton y sus fieles, comunicados sobre los suyo, documentos que daban sentido a los últimos sucesos de la ciudad y que ponía nombres y apellidos a los responsables. Todo debidamente manipulado para usar a Actividades Terroristas en sus planes, claro está. Con la suficiente paciencia, la marioneta puede llegar a controlar al titiritero.

Una puerta se abrió con un fuerte estruendo y Worbbitt saltó como un resorte al reconocer quien salía por ella.

- Zemo...
- Hola, detective.
- ¿Q-qué haces aquí? ¿Dónde esta Stranger?
- Verás, el bueno de Strang, está tomándose unas vacaciones. Ahora yo estoy al mando.

Mientras hablaba atropelladamente, Worbbitt daba un paso atrás por cada uno que avanzaba Zemo hacia él. Su retirada se vió cortada cuando la puerta a sus espaldas se abrió y tres tipos grandes como torres entraron por ella.

- ¿Qué nos has traido, detective?

Con el pulso temblandole como si tuviese parkinson, Worbbitt entrego la carpeta al miembro de AT. Tras echarle un vistazo por encima de forma silenciosa, Zemo arrojo el dossier al suelo para volver su cara sonriente a su informador.

- Una mierda muy bien adornada.
- ¿Q-qué estás haciendo? Teníamos un... un...

Zemo sacó su pistola disparando a la rodilla izquierda del detective sin contemplaciones.

- Te libero de tus obligaciones, detective.

Mientras Worbbitt girtaba en el suelo agarrándose la pierna, Zemo hizo un chasquido con los dedos y los otros tres tipos cayeron sobre Worbbitt golpeándole con bates y botas. Complacido por el sonido de los huesos astillándose y la sangre salpicando el suelo, Zemo cogió su teléfono móvil sin dejar de mirar aquel espectáculo.

- ¿Darío? Un cabo suelto menos del que preocuparnos, pasamos a la siguiente fase.

Continurá.....
ciudadano dreamers 10436 nivel 1
Arkón desde Polemacus -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 21:07.
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Bueno, una cosa está clara: si tenemos hasta fin de año para cerrar la guerra, se nota que lo vamos a hacer a lo grande

Desde luego.
ciudadano dreamers 10250 nivel 1
Jack Ryder desde La torre Arkham -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 16:16.
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Tú a callar que estás muerto, coñe. Que hay que ver lo que te gusta saltarte la continuidad.
animacion:Creeperillas cucu
ciudadano dreamers 10250 nivel 1
The Creeperillas desde Arkham , Mi caasaaaa... -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 16:13.
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Jooooooooooder! Menos mal que me ha dado tiempo a contar la historia de Jack antes de que me mates dos veces! Quién lo iba a decir, siempre pensé que de los dos sobreviviría yo y Jack se iría a tomar por culo.

Bueno, una cosa está clara: si tenemos hasta fin de año para cerrar la guerra, se nota que lo vamos a hacer a lo grande
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"Asalto a las Torres Arkham"; 1 de 3

Una Mesa. Ninguna ventana. Atado en una silla, la figura de un maltrecho tipo amarrillo y morado. Los cardenenales casi forman un color por si mismo.

- Si esto es una fiesta... disculpareís que no haga trucos, pero algun gracioso me ha amarrado a la silla.

Su sonrisa con dentadura discontinua hace que uno de sus captores se acerque hacia él.

- Para tí todo es una jodida broma, ¿no, Creeperillas? Pues a ver si te sabes esta "toc toc"
- ¿Toc toc? Tocamela dos veces, ¿no?

El resto de los hombres rieron. Tras una leve pausa, el que se acercó a él tambien sonrió.

- Se supone que deberías haber dicho "¿Quién es?"
- Soy tu menstruación, disculpa que venga tarde y sucia, pero no deviste jugar con aquel marinero vietnamita.
- Ja. Esa ha tenido gracia.
- Deberías verme cuando...

Los sesos de Creeperillas pintaron un guernica en la pared con un sonoro Bang. El jefe del escuadron sacudió su mano empapada mientras miraba donde ya no había cabeza.

- Sacad a este soplapoyas de mi vista. Quiero este edificio convertido en un solar.

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Asilo Arkham. Antes.

- ¡Bolton!, ¿se puede saber que es lo que ocurre?
- Señor... Es su invitado, señor.
- ¿Qué invitado?

Jack se llevó un pañuelo a la boca cuando llegó a las dependencias del doctor Arkham. Ocupadas ahora por un crío de 9 años de pelo rubio y sonrisa maquiavélica, Jack tuvo que apartar la vista al rostro descompuesto del buen doctor para no ver aquella pila de cuerpos desmembrados e internos lloriqueantes.

- ¡Por todos los santos dispuestos alrededor de una mesa redonda cenando cocletas con berenjenas! ¿Qué demonios ha pasado aquí?
- Nos.. nos dijo... -el buen doctor era incapaz de hablar con claridad mientras Bolton y sus hombres apuntaban al crio. Jack se dió cuenta de que a Arkham le faltaba un brazo- Dijo que solo quería jugar... que solo...

Tratando de hacer gala de su habitual compostura, Jack respiró hondo. Los siguientes veinte segundos los tuvo que dedicar a no vomitar, y los próximos cuarenta a paladear su propia bilis.
- Señor Summers –musitó tratando de retomar el control de la situación-. Lo cierto es que me preguntaba qué habría sido de usted. ¿A qué debo el honor de su visita?
- Me aburría.
- Es comprensible, considerando que la razón por la que le puse en libertad era para que pudiese usted cumplir una venganza que… acláreme este punto, ¿por qué no ha ocurrido aún?
- Tal vez porque alguien me convenció de que era mejor que disfrutase viendo como caía ¿no le parece, perro infiel?
- Teníamos un objetivo común. Nuestro objetivo era destronar a Aton y devolverle a usted a... ¡a la gloria que le arrebató!
- No veo gloria por ningún sitio. Solo veo actividades taimadas y "Mr Summers, ataque, pero por favor tenga cuidado con eso y con aquello, que luego lo usaremos para reconstruir su reinado" y estoy harto, quiero destruir, quiero matar, quiero ver la tierra calcinada...
- Ese no era el trato. Usted quería venganza y yo quiero a Aton fuera del escenario. ¿Acaso es tan difícil de entender?

Los ojos de Álex se iluminaron y Bolton y sus hombres estallaron como piras de fuego.

- ¡Summers! ¡Cálmese, por el amor de usted! No envidio a quien tenga que limpiar esto… Escuche, estamos en el mismo barco, ¿recuerda? Le prometimos que vería hundirse a su hijo en la más absoluta de las miserias antes de entregarle su cabeza en una bandeja de plata, y así será. Le prometimos satisfacer sus retorcidos vicios, y hasta el momento le he entregado al viejo, al sith y a sus hombres para su divertimento…
- El viejo no quiso jugar. Y sobre el sith, ¿qué misterio tiene acabar con alguien que ya esta muerto?
- ¡Pero si fue usted quien lo propuso!
- Pensaba que ese Darth Vader me divertiría más, además, el hombre con el que me enviaste, el tal Nox, no me agrada.
- Da la casualidad de que Nox O´Clock es uno de los mercenarios más profesionales, eficaces y dificil de...

Los ojos de Álex volvieron a iluminarse y, mientras Jack se agachaba cubriéndose la cabeza, el dios abrió un socabon como una pista de tenis en el techo.

- Me gusta la luz del día, ¿por qué no hay luz del día?
- Ayuda que sea de noche, señor Summers… -se pellizcó el puente de la nariz presa de un enorme estrés-. Escúcheme, oh gloriosa divinidad: por mucho que pueda desagradarme, lo cierto es que yo no controlo todo lo que sucede. Si desea la muerte de Aton, suya es, yo no me interpondré. Pero todo lo que gana con venir a masacrar a mis empleados es matar el tiempo y a mis empleados, y sabe que a la larga sus juguetes se acabarán.
- Facilitame el juguete al que quiero y te ahorraras ver tus tripas sobre tu cabeza.
- Es usted un dios, señor Summers, por lo que le asumo una inteligencia elevada. Y aunque su poder supera con creces al de su hijo, ¿qué utilidad tiene dejarle tiempo para prepararse y fortalecerse?
- ¡Basta de confundirme! ¡Estoy harto de tus juegos mentales! ¡No deviste salir de tu cubículo de pantallas de plasma, triste hombrecillo!
- Y así habría querido, pero están reparandome la antena y alguien me hizo salir porque otro "alguien" estaba masacrando a mis hombres en el sanatorio ¿Le resulta familiar?
- Voy a ir a por Aton.
- ¿Qué?
- Beberé la sangre de sus fieles en su craneo humeante.
- Pero pensé que quería...
- Violaré a cada virgen, infante, mujer, anciana y perro de su ciudad.
- Eso... Señor Summers, es una propuesta interesante, de verdad...
- Recordaran el fin de su reinado como la peor tragedia avecinada en este mundo, su mero nombre será motivo de burla, el de un pusilánime incapaz de salvar a sus protegidos.
- Señor Summers, creo que deberiamos discutirlo...
- No hay nada que discutir, Aton esta oficialmente...
Las paredes de la dependencia comenzaron a temblar.
- ¿Qué ha sido eso?
Dejàn Worbbitt -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 14:42.
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"Asalto a las Torres Arkham"; 2 de 3

Despacho de Jack Ryder

El Señor con Bigote y Puro que Siempre le Pregunta a los Señores del Crimen en la Sombra si se Han Enterado de la Noticia permanecía recostado en la silla personal de su jefe, Jack Ryder, mientras apoyaba los pies en la mesa y fumaba uno de los caros habanos que solo Jack podía permitirse en aquella empresa. A pocos metros de él, un viejo calvo con gafas y chapetas sonrosadas sacaba piezas decodificador averiado.
- No te des demasiada prisa viejo. Estos momentos hay que atesorarlos.
- Yo que tu tendría cuidado, como Jack vuelva...
- Jack no volverá hasta que no le informe de que has acabado tu trabajo. Ahh, deberías probarlo, viejo, sentado aquí uno se siente el jodido Bruce Springsteen.

El Señor con Bigote y Puro que Siempre le Pregunta a los Señores del Crimen en la Sombra si se Han Enterado de la Noticia dió un respingo cuando la puerta del despacho se abrió de un portazo.

- ¿Qué demonios?
- ¿Jack Ryder?
- Y-yo... ¿quién coño creéis que sois?

Las balas cruzaron la habitación atravesando todo a su paso mientras reducían el despacho a un monton de biruta y carne picada. Aterrado por el resplandor de los disparos y un estruendo mayor al de un millar de truenos, el sempieterno grillo del despacho corrió a su madriguera. Cuando los tiros ceaaron, solo quedaba el olor a polvora.
___________
Asilo Arkham
Jack salió a los pasillos del sanatorio alertado por el sonido de la sirena de alarma. Los reclusos sacudían sus rejas asustados y los guardias corrían de un lado a otro armados hasta los dientes.
- Mr Jack, ¡Estamos bajo ataque!

Ryder volvió la vista al asustado dr Arkham. Tras él apareció el pequeño Álex Summers, quien estaba tan risueño como siempre.

- Hay que pedir refuerzos, es necesario poner a los internos a salvo. ¡Los archivos! Tenemos que recuperar las muestras si no queremos qu todo nuestro trabajo...
- Tranquilicese, doctor. Le recuerdo que tenemos esbirros suficientes para defendernos de un ataque de la Republica de la Conchinchina, y por si no fuera poco tenemos a nuestro dulce sidekick para cuidarnos las espaldas.
- Yo no soy sidekick de nadie.
- Alex, dejemos las discusiones para luego, ahora...

El final del pasillo estalló convirtiendose en una pira de fuego Jack se agachó mientras el buen doctor huía, pero, protegidos por el progenitor de Aton, las llamas se mantuvieron a excasos metros de sus narices.

- ¡Álex! ¡Es el alcalde y los suyos! Deben haber descubierto que estabas aquí.
- Así que finalmente es él el que ha venido hasta mi. Bueno, esto solo facilita las cosas.

Las llamas se disiparon y un escuadron de tipos enfundados en trajes tipo Splinter cell aparecieron por el pasillo corriendo hacia ellos.

- Ahh, que atento por su parte el enviarme carnaza para que me divierta.

Los ojos de Álex se iluminaron una vez más, pero al contrario que en otras ocasiones, a aquellos tipos no les paso nada.

- ¡Álex! ¡¿A que esperas?!
- Qué demonios...

Las armas de los asaltantes empezaron a disparar frenéticamente contra ellos. Aun sabiendose invulnerable, el Sumerio interpuso su escudo para proteger a Jack. Las primeras balas lo hicieron temblar al golpearlo, pero las siguientes lo atravesaron como si fuese palpel de celo alcanzando a Jack en un hombro y a Álex primero en las tripas y una segunda arrancándole una pierna de cuajo. Jack contempló atónito al crio mientras se retorcía de dolor sangrando en el suelo.
- Oh dios mio... oh dios mio ¡Dios mio!
     - Gggggh... No te quedes ahí... ¡Ayudame!

Jack salió por piernas de allí. Ante semejante traición, Álex intentó desintegrarlo errando el golpe a causa del dolor. Fuera por lo que fuese, su factor curativo no estaba funcionando y por primera vez en miles de años estaba sintiendo dolor, más lacerante que lo que hubiera sentido en toda su existencia. El Sumerio se volvió a los asaltantes, que casi habían llegado hasta él, y con un movimiento de su mano derrivo el techo sobre ellos. Convertido el pasillo en un mar de llamas y escombros, Álex intentó arrastrarse buscando una salida, si tan solo pudiese...

Un nuevo disparo cercenó la mano del dios mientras intentaba aferrarse a una roca. Retorciéndose de dolor, vió como un nuevo comando descendían por el socabon que había creado. Volviéndo a intentar lo del techo, una bala atravesando su vientre consiguio disuadirle. El dolor de Álex fue sustituido por miedo cuando reconoció los colgantes que pendían del cuello de sus oponentes. Cuando uno de ellos estuvo suficientemente cerca de él, Álex le golpeo con su mano conviritiénolo en un amasijo de mierda y carne. El Dios volvía a alzarse postrado sobre sus rodillas mientras aquella jauría de lobos se arremolinaban en torno a él.

- ¡Acabad con él!

Los ojos del dios se iluminaron y los fusiles de aquellos hombres estallaron matando a la mitad por efecto de la metralla. Uno de los supervivientes intentó acercarse y Álex le escupió en la cara reduciendolo a un traje lleno de polvo.
- ¡Ponedle el yugo!
Álex se volvió encontrándose a otro enemigo aproximándose a él con un grillete oxidado. Álex lo miro a los ojos y el asaltante cayó echando los sesos por la boca. Un fuerte golpe en el cuello con la culata de un fusil derribó finalmente al dios y mientras daba con su boca en una dura roca cubierta de cenizas, no pudo evitar que otros de aquellos misteriosos agresores le pusieran los grilletes.
- ¡Señor! ¡Lo tenemos!

Intentando linberarse inutilmente, el furibundo Álex se agitaba en manos de sus captores exclamando maldiciones en una lengua muerta.

- ¡No podéis imaginar siquiera lo que habéis hecho perros rastreros! ¡¿Temeis la colera de Dios?! ¡¡Os enseñaré a tenerla!! ¡A clamar mi piedad! ¡A entregarme la vida de vuestras...

Una fuerte patada en la boca hizo que el dios "volase" un par de metros.

- ¡PEERRRO!
- Esto es solo un aviso, Álex.
- ¡Tu serás el primero en sucumbir a mi IRA!!!
- Un aviso de que ya no queda sitio en este mundo para tí ni para los tuyos.

Antes de que Álex lanzase su siguiente maldición, la bota de aquel hombre cayó sobre su cabeza aplastando su cráneo de niño como una calabaza seca.

- Nunca más.
- ¿Señor, cual es el siguiente objetivo?
- Acabar con este impio lugar. Nadie volverá a retomar sus actividades.
Dejàn Worbbitt -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 14:37.
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"Asalto a las Torres Arkham"; 3 de 3

Zona cerrada de Arkham.

Jack corría por aquellos lugubres pasillos repletos de suciedad, fango y telarañas como alma que llevaba el diablo. Creía recordar que había alguna salida en aquel laberinto desaparecido, alguna forma de salir de aquel infierno. Jack tropezó y cayó dando de bruces en el cieno. Agitando los barazos como un animal herido, el industrial logró ponerse en pie mientras intentaba quitarse toda aquella plasta maloliente de la cara. Apoyándose en la pared para tomar aire, Jack sonrió enfermizamente al contemplar su desastroso apsecto. Más parecía un vagabundo rebozado en mierda que un aspirante a señor del crimen.
Irguiéndose de nuevo mientras se apretaba la herida de su hombro, Jack dirigió su vista hacia el frente de aquel angosto y maloliente tunel. <<Maloliente...>> Aquello no era simple cieno si no aguas fecales, tenía que haber alguna comunicación de aquel pasillo con las alcantarillas y si lo había...

- ¡Tú! No te muevas...

Jack estaba tan absorto que no se había dado cuenta de que alguien se le había acercado por la espalda. Intentando huir desesperadamente, se vio furstrado cuando la culata de un fusil golpeo su cuello mandandole de nuevo al cieno.

- ¡De rodillas!
- Por favor, por favor...
- ¡He dicho de rodillas! ¡Pon las putas manos tras la cabeza!
- Solo soy un pobre recluso, me... me retenían contra la voluntad. Las explosiones... Cuando comenzaron las explosiones se cayó la pared de mi celda...
- Cierra la puta boca.
- Solo quiero volver a ver la luz del sol. Tantos años... No se ni donde estoy. Por favor, no dire nada, no soy peligroso, solo soy un pobre don nadir.
- ¡Que te calles! -aquel tipo golpeó a Jack en la nuca con el cañón de su fusil sin dejar de apuntarle- <<Señor, he encontrado a otro fugado en los tuneles cerrados>><<Negativo, parece uno de los locos de Arkham>><<Señor, no creo que sea ninguna amenaza>><<Esta bien>>

El sonido del gatillo hizo que Jack cerrara los ojos esperando lo peor.

- Mala suerte, chaval. Miralo por el lado bueno, al menos te voy a curar de tu locura.

En lugar del sonido del martilleo del arma, Jack escuchó un sonido seco y despues el forcejeo entre dos hombres mientras caían al barro. Jack se volvió para intentar ver quien era el otro y en seguida reconoció la inconfundible figura de Creeperillas enzarzado con el otro tipo.
- ¡Creep! ¿Qué haces aquí?
- Sal de aquí, Jack, yo les entretendré.
     - Creep, podemos escapar juntos, como en los viejos...

El señor de Arkham calló cuando escucho un disparo seguido por el sonido seco de una cabeza golpeandose fuertemente contra una cañería. Mientras el que le había retenido a punta de pistola flotaba boca-aabjo inconsciente en el barro, Creeperillas se echó hacia atrás apoyándose en la pared. Jack se apróximo a él viendo lo negra que era la sangre que salía de sus tripas para, inmediatamente después, volver la vista al principio del tunel, por donde se apoximaban las luces de unas linternas en dirección hacia ellos.

     - Creep, estás malherido, tenemos que salir de aquí y que Bianca te cure.
     - Esto es gracioso, ¿no te parece?
Jack quiso decir "deja de hacer el payaso" a su compañero, pero noto cierta resignación en su voz.
     - Debiste ver la cara de Mortimer cuando le dije eso mismo. "En esta fiesta no hay mas que furcias, y contigo y conmigo ya son demasiadas" le dije. Después una explosión nos hizo recorrer el pasillo como aquella tipa del anuncio de pronto... O eso pensaba. Lo único que quedaba de mi amiguito era un brazo y un montón de confetí...
     - Espera... ¿Mortimer era tu conpinche?
     - Si... -Creeperillas sacó una bolsa de bocadillo de su cinturon mientras sonreía- Esto es lo que llevo recogido de él ¿Quieres despedirle?
     - Dios...
     - Ahora sal de aquí. Tengo un numerito preparado para esos tipos y no quiero que me lo estropees. ¿El plan era controlar la ciudad, no? Pues ya puedes ir empezando.
- Pero Creep...
- Rápido Jack.... el fantasma de las navidades pasadas se acerca....

Por primera vez en mucho tiempo, Jack obedeció a Creeperillas sin queja alguna. Mientras se alejaba por los tuneles, pudo escuchar varios disparos al compas de una fuerte carcajada. Una carcajada que nunca olvidaría.
______________________
Fuera. Mas tarde

Jack emergió en el rio que cruzaba Villajoyosa tras varias horas de costosa huida. Exhausto y dolorido, volvió la vista hacia donde se alzaban las torres Arkham, simbolo de un imperio criminal en alza. Reducidas ahora a sendas columnas de humo, el que fuera el señor del crimen en la sombra se prometió a si mismo que aquello no era su final.
Si pensaban que unas cuantas muertes y perder su sancta santorum bastaban para detenerle... Es que no sabían lo que significaba el nombre de Jack Ryder.
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Epílogo. Hospital Reina Sofia.

Lady Bianca recorría aquellos pasillos atestados de gente con aparente prisa. La normalmente sobresaturada sala de urgencias estaba hoy mucho mas llena, y aquello solo podía suponer problemas, y mas si el propio "Phoenix" Peck la había llamado.
     - ¡Phoenix! ¿Es que no tuviste suficiente con nuestra reunión del otro día?

Phoenix llevaba puesto su traje de bomberos y estaba recubierto de cenizas.

- Eso es algo que aun esta por aclarar, Bianca.
- Ya te lo dije, aquel psicopata te golpeo con un tarro de formol y luego huyó, si no recuerdas nada es por su efecto amnésico.
- Ahora no es eso, alguien ha comentido un atentado en las torres Arkham.
- ...
- El alcalde nos ha pedido que mantengamos absoluta discrección. No se porque demonios no llaman ya al ejercito, estos atentados no se acaban nunca...
- Phoenix, ¿ha habido bajas?
     - Muchas, pero la mas peculiar esta.

El bombero retiro la sabana de una de las camillas para que la forense pudiese ver el cuerpo sin cabeza de un hombre amarillo. La impasible Bianca se llevó las manos a la boca mientras examinaba el resto del cuerpo deteniéndose al observar una prominencia en su pecho que parecía un tercer pezón.

     - Dios... ¿Han tomado fotos de donde lo encontraron? ¿Había algo más inusual?
     - Señorita, la estructura entera se venía abajo, hemos hecho lo que...
     - Llevenlos a la morgue ¡Rápido!

Mientras los bomberos y los ATSs llevaban los cuerpos y heridos a la sala de necropsias, Bianca se fue en dirección contraria mientras realizaba una llamada por su teléfono móvil.

     - ¿Sammy? Lo se Sam, tienes que venir urgentemente, Jack necesita nuestra ayuda.


Continuara...
ciudadano dreamers 15537 nivel
Worbbitt -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 14:11.
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Cojunuda hisoria Creeperillas y por cierto, ¡FELIZ NAVIDAD A TODOS! Y ahora...
animacion:Creeperillas GRANDES MISTERIOS DE LA HUMANIDAD
ciudadano dreamers 10250 nivel 1
The Creeperillas desde Arkham , Mi caasaaaa... -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 12:00.
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Cementerio de Villajoyosa.

Apartado del ruido de la ciudad, lejos de las continuas amenazas de explosiones a traición, el camposanto parecía ser el único posible refugio en medio de todo aquel caos. Lo que no dejaba de resultar deprimente. La oxidada cancela de retorcidos barrotes de hierro se convertía así en una simbólica frontera entre la incertidumbre de estar vivo y la seguridad que ofrecía la alternativa.

Pasada la hora del cierre, esa simbólica frontera era una barrera inexpugnable. Sólo el viejo Scruffy tenía las llaves, y como guardián del cementerio no estaba dispuesto a dejar que nadie entrase.

Aunque siempre hay excepciones.

—No entiendo por qué hemos venido aquí —susurró la mujer.
—Quiero verlo con mis propios ojos —respondió el hombre—. ¿Por qué hablas en susurros?

Tenso silencio.

—No sé —acabó por admitir sin subir la voz—. Supongo que me ha parecido apropiado.

La lápida que habían ido a visitar había sido una de las más célebres de la historia de Villajoyosa, una ciudad siempre movida por el morbo. Pero a medida que fue pasando el tiempo, cada vez menos personas se acordaban de que estaba allí. Cuando los dos visitantes la encontraron, el musgo y las malas hierbas habían llegado a cubrirla casi por completo.

Aún así, el haz de la linterna arrancaba reflejos plateados de un trozo de papel entre la maleza. Y escrita en el papel, una enorme falta de respeto para el ocupante de la tumba.

—¿Seguro que es aquí?
—Completamente.
—¿Y ahora qué hacemos? ¿Quiere que exhumemos el cuerpo?
—No serviría de nada, ya sabes en qué estado se encontraba cuando lo enterraron.
—¿Entonces?

El hombre bajó la linterna y comenzó a mirar a su alrededor con un gesto de convicción en sus ojos.

—Venga, aparece…
—Señor, no me dirá que hemos venido a esperar a un fantasma…
—Casi —terció de pronto una voz entre el ramaje de un ciprés muerto.

Las dos linternas buscaron rápidamente en lo que en su día fuera la copa de un árbol. Pronto dieron con su esperado acompañante, que antes de poder evitarlo ya estaba colgado cabeza abajo con el pie enganchado entre las ramas.

—¡ARGH! —chilló el Creeperillas—. ¡Joder, Aton! ¿No te bastaba con reventarme el ojo, tienes que dejármelo ciego en cuanto me lo consigo curar?

El alcalde y su guardaespaldas apagaron las linternas, él con una media sonrisa, ella con un gesto de frustración.

—¿Sabías que íbamos a venir? —preguntó Aton.
—Me habríais decepcionado si no hubiérais venido —respondió el Amarillo bajando de la rama de un salto y cayendo de culo. Sata le ayudó a levantarse, tratando por todos los medios de dejar claro que lo hacía por pura lástima —. Gracias, reina.
—Bien, si has venido supongo que no es para seguir con los jueguecitos, ¿no?
—Hace ya tiempo que esto está dejando de ser un juego, albino blanco. Pero me alegro de ver que vais por el buen camino.
—Tienes muchos huevos para dejarte ver frente a la tumba de Jack Ryder —escupió Sata.
—Y más tendría si alguien más me estuviera viendo. Pero vosotros sois ya como de la familia. No sé de la familia de quién, pero de la familia. Así que deberíais dejaros de tonterías entre vosotros, que la endogamia es mala…
—Creeperillas —interrumpió Aton.
—¡Eh, te lo has aprendido! ¡Me has llegado al alma!
—Basta de rodeos. Te lo preguntaré directamente. Si ordeno exhumar el cadáver, ¿encontraré a Jack Ryder dentro de esa tumba?
—La lógica dice que no, lo encontrarías fuera, para eso estás exhumando el cadáver, pero como sé que no es a eso a lo que te refieres…
—Cuando dé la orden, señor —sentenció Sata con la mano en la pistolera.
—Bien, como veo que sois un público exigente… dejadme que os cuente la historia de lo que ocurrió realmente la noche del seis de junio de hace dos años.
—Por lo que sabemos, esa noche asesinaste a Jack Ryder y te ingresaron en Arkham por ello.
—Exacto, por lo que sabéis. Pero para que entendáis la historia completa, tendremos que ir un poco más atrás…
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The Creeperillas desde Arkham , Mi caasaaaa... -- Jueves, 28 de Diciembre de 2006 a las 11:57.
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>> Nuestra historia comienza con un honrado empresario, John Jackson Ryder, presidente de una multinacional dedicada a la investigación de nuevas tecnologías y con sede en Villajoyosa. Ryder era un brillante científico con una gran visión comercial, y uno de los mayores filántropos de la ciudad. Pero a estas alturas, niños y niñas, ya deberíais saber que los honrados empresarios de Villajoyosa no existen.

>> La principal competidora de Industrias Ryder era Tetch Industries, con la que siempre parecía estar en una interminable carrera para ver quién sacaba antes la patente de la próxima gran revolución tecnológica. Esta carrera tenía sentido, puesto que ambos se dedicaban a robarse ideas el uno al otro. El esp