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Hola a todos, ases de picas...
Me gusta el hierro. El hierro y todos sus derivados y similitudes: acero, óxido de hierro, hierro fundido, hierro forjado...
Una fragua es algo ancestral. No existiría la actual civilización de no ser por las fraguas, base de todos los oficios y gremios. Las herramientas que salen de las manos de un forjador artesano tienen un algo venerable, útil y bello.
Una fundición a gran escala también tiene algo de belleza. Los enormes calderos al rojo vivo, los calores, los tiznados, los ruidos, los golpeteos, el cadenaje, la maquinaria, las humaredas, las chispas, las virutas y el polvo por doquier... Todo de color rojo y negro, rodeando al caldero conteniendo el amarillo blanqueado preciado y mortal... Todo ello recrea una atmósfera de pesadez, cansancio, incluso tristeza, como pocas. Como una antesala del infierno, donde se asan las almas impías. De todo ello salen planchas, vigas y cilindros poco menos que perfectos en su corte, pulido y forma geométrica.
Una herramienta de hierro de uso diario tiene un color característico, por entrañable. El óxido, pese a tener su belleza, no tiene cabida ahí. Las manos que pasan una y otra vez por su superficie lo hacen casi latir, de lo imperfecto y mate que se va quedando.
El hierro es un material noble y generoso. Se le ve venir, y exige mucho respeto al tratarlo. Pero también da prestigio y dureza.
El hierro como concepto social. Como metáfora. Incluso como tópico. Es algo omnipresente.
Desgraciadamente, se abusa de él. Es una materia prima abundante, y como el petróleo, no interesa demasiado controlar su extracción, ya que demasiada gente vive de él, vampirizándolo de la naturaleza de la manera más miserable. Tampoco interesa demasiado su reciclaje, pese a que las dificultades que plantea ese aspecto son fácilmente superables.
También se abusa del concepto. "Duro como el hierro", se suele decir, explotando en un ramillete rico de diferentes metáforas, que, de manidas, se convierten en tópicos malsonantes.
El hierro como concepto musical. Me encanta el heavy metal. Judas Priest, AC/DC, Iron Maiden, Manowar... Todos usan el hierro como base donde partir los ritmos y las inspiraciones que les conducen a sus canciones.
Trabajar el hierro exige tener manos fuertes y hábiles. Callosas y sensibles. Capaces de asir con determinación, pero también de controlar al milímetro cada paso que se da. Si se le pierde el respeto, responderá con un corte superficial, con un golpe aplastadedos o con una mella en su arista.
El instrumento más característico: un martillo. Golpea, y golpea, y golpea con él, y lo último que cederá será su parte de hierro, es decir, la cabeza. Se mellarán ambas caras, saltará incluso el recubrimiento que lo protege de la humedad, pero jamás se romperá.
Más noble aún, si cabe, es el acero. Por elegante. Por no perder los colores aún en las condiciones más adversas de humedad y corrosión. Por lo aplicado de las medidas de sus piezas al ser tan duro. El hierro forjado tiene una apariencia granulosa y oscura característica, y el acero no. El acero es liso y recto...
Una cadena de hierro tiene algo característico que no se le puede comparar con nada, no se le puede robar para aplicarlo a otro concepto. Los eslabones crean un sonido característico al correr. Ver caer metros y metros de cadena de eslabones del tamaño de media mano, y formar un montón muerto en forma de cono arenoso es algo hipnotizante. Sabiendo que eso puede chascar con la energía suficiente...
Las armas están hechas en su inmensa mayoría de hierro. Un arma característica: el cuchillo. Tiene infinitas denominaciones, formas, tamaños, estilos, usos y trabajos. Como tópico, vayan las siguientes expresiones: "andar en el filo" y "cortar en seco". Empuñar un cuchillo da un morbo especial...
Imanes. Otra característica que añade misterio al hierro. Pasmosamente, sin que nadie lo toque ni lo haga caer, acude el poderoso fantasma del magnetismo a empujar el pedazo de hierro a un imán. Quién de niño no se ha sentido fascinado por esto. Quién de niño no ha guardado durante un tiempo entre sus posesiones más preciadas un pedazo de imán, y jugar con él, pegándolo en carrocerías, marcos, carcasas, bañarlo en limaduras y observar y tocar las curiosas formas que toman éstas en sus superficies... y tener dos o más, descubriendo el aún más misterioso principio de "polos opuestos se atraen, polos similares se repelen".
Una radial o amoladora cortando hierro. La enorme cola de chispas que saltan es algo que me abstrae. Más aún si está oscuro, aunando el contraste. El control de su volumen y la dirección del salto con un leve giro de muñeca. La sensación de peligro que despierta, la inquietud por las dimensiones, los brillos, la luz y el calor, y que luego queda en nada (si se toman las debidas precauciones, claro está).
Soldar hierro. Todo un arte, como el forjado. Una soldadura bien hecha es apreciada en su aspecto final y resistencia incluso por los ajenos al oficio. También tiene mucho fondo. Incontables tipos de soldadura, materiales, combinaciones, fines, uniones, apariencias...
Sí, me encanta el hierro y todo lo que lo rodea.
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