|
|
|
.81.42.100.248 |
|
|
Bien, nenes solitarios, noticia importante (para mí, sobre todo; para vosotros, en la medida que este foro os interese y participéis).
Ya tengo internet en mi casa (acceso básico a través de módem 56 Kb, suficientes para participar en estos foros, consultar mi e-mail y poco más... de momento, suficiente). Ya no dependo de los torturantes y cortacojones horarios de la biblioteca. Ya no tengo que aguantar a la antipática bibliotecaria de feísimo pelo acorde con su carácter (sólo algunos días; el resto de sus compañeros son amables), pero la imagen que me viene siempre a la mente cuando entro por la puerta es la mala cara que me pone la de voluminosa melena de estropajo cada vez que le pregunto si hay algún ordenador libre.
Esto no quiere decir, por supuesto, que deje de ir a la biblioteca. La conexión es más rápìda, la comodidad es mayor, también acudo a otras secciones a hojear prensa, libros y música, etc. Además, ahora me voy a dar el gustazo de tocarle las narices a la de pelo de borra, sabiendo que dispongo de conexión en casa.
Ya puedo participar en este foro con mucha mayor libertad. Preparaos, firguras, que vais a conocer a Lairetam como nunca antes le habéis conocido. Asciendo de escalafón: del último travesaño de escalera entre el patio de butacas, paso porque sí a ocupar un lugar destacado: el de presidente de asamblea, codeándome con Rabieo. Y con un tono a coro.
Ya puedo poner en su lugar a Kouciero, o Boot Camp. Y lo voy a hacer ahora mismo. Ahí voy. Te voy a machacar sin piedad.
Bien, Kou, ¿qué decías antes de que "lo más inteligente que podía hacer era pasar de tus puyas y no contestarlas"? Mi tiempo era limitado para escribir, pero ahora esa limitación se ha reducido al interés que pueda tener en tus participaciones.
Para empezar me engañaste con tu cambio de nick. Lo admito. Esto dice mucho de tí. Pensaba que eras otro nuevo al que había que tratar con el merecimiento y respeto que se presupone se debe tratar entre sí la gente. Tus opiniones, mientras duró el engaño, eran discutibles, pero eran eso: opiniones tan válidas como las de cualquier otro. Aún recuerdo tu "respetable" mensaje animándonos a dar una oportunidad a las drogas como opción seria a tener en cuenta, a la cual te respondí razonando desde mi limitado entender. Tus salidas de tono pensaba que eran desahogos y rabietas que tenemos todos en nuestros días tontos, pero conforme pasaban los días, quedaba más y más clara que, o eras el sucesor del "coceador", o, lo que es más detestable todavía, el mismo "coceador", pero con otro nombre.
Para mí no eres más que un cretino que disfruta provocando en este foro (y probablemente en otros sitios virtuales) porque en la vida real no tienes los cojones de hacerlo cara a cara, y también porque no tienes otra cosa más importante que hacer, como los políticos. Lo de mi respuesta a tu discusión sobre las drogas iba en serio, para hacer reflexionar a todo aquel que me quiera leer, no sólo a tí (eso sí es egocentrismo galopante), de que las drogas no son la solución a los problemas que acarrea vivir.
Quedó pendiente mi postura sobre las "drogas legales": alcohol, tabaco, sexo y juego (este último, por cierto, mencionado por tí) por una parte, y antidepresivos, ansiolíticos y demás psicofármacos por otra. Dije que era otra historia, con la intención de tratarla más adelante, y así será, pero en aquel momento no tenía tiempo, y además, me interesaba saber tu respuesta a mi opinión.
Y me decepcionó totalmente: pasas de razonar tu postura, y afirmas sin ningún motivo válido ser "ganador" del debate, así, por todo el morro. Menos mal que Tasha me apoyó. Entonces sospeché de tu verdadera "identidad", y dejé de prestarte atención.
Atención que, por supuesto, te mereces de momento como se la presto a una cucaracha antes de aplastarla.
Espero, no obstante, confundas esta respuesta con una postura contraria a la de tu compadre Rabieo, ya que, como él (y como tú), estoy a favor de la legalización de las drogas. Lo dije entonces, razonándolo. Aún espero opiniones contrarias a mi postura, opiniones razonadas, por supuesto.
También soy consciente de la ironía que se destila de vez en cuando en tus gritos. Sólo que no me apetecía responderla. Espero sepas apreciar la "ironía" de este mensaje.
Espero también confundas este texto con una patada en tus cojones.
|
|
|